
Seguimos con más novedades procedentes del CES de Las Vegas. En este caso, Panasonic saca una nueva serie de cámaras compactas de iniciación, que como es lógico siguen heredando características procedentes de gamas superiores que hasta ahora estaban reservadas a sus hermanas mayores, con dos modelos: la Lumix DMC-S1, más básica, y la DMC-S3 con algunas mejoras respecto a la anterior.
Son cámaras con un diseño bastante chulo, de líneas redondeadas y que combinan el color de alrededor del objetivo con el color de la parte frontal y, gracias a su forma redondeada y dimensiones reducidas, caben perfectamente en la palma de la mano.
La principal novedad técnica que incorporan, siendo la gama que es, es el sistema de estabilización óptico de imagen del que disfrutan ambos modelos y que la marca denomina MEGA O.I.S. Además de esto, incluyen el denominado modo iA (Intelligent Auto) que aporta selector de escenas inteligente, control de ISO inteligente, detección de caras y corrección digital de ojos rojos (esto último sólo en la S3), o en otras palabras, todo lo necesario para que nuestras fotografías automáticas salgan lo mejor posible sin preocuparnos demasiado de cómo estamos haciendo la foto.










