
Pentax inicia el año lanzando de una tacada tres nuevas compactas y lo primero que llaman de ellas la atención es su cuidado diseño. Lo cierto es que está muy bien logrado y sigue, al menos en una de ellas, esa tendencia, llamémosle vintage, para los más nostálgicos, de recuperar el estilo de las cámaras de antaño.
Así, nos encontramos con la Pentax Optio i-10, una compacta que se inspira en la antigua Pentax Auto 110, y está disponible en dos colores, negro clásico y blanco perla, que realmente llama mucho la atención a primera vista. Buena cosa, porque últimamente casi todas las compactas se venían pareciendo demasiado. Parece que el diseño empieza a ser un argumento de mayor peso en la actualidad.
Entrando en detalles, la i-10 posee un objetivo zoom de cinco aumentos y un sensor CCD de 12 megapíxeles. El resto de características son las habituales: graba vídeo (HDTV compatible), un pantalla LCD de 2,7 pulgadas y resolución de 230.000 píxeles, detección de rostros y sonrisas, y sensibilidad de hasta 6400 ISO.
A falta de una prueba detallada de su comportamiento, lo cierto es que su diseño parece el principal reclamo. Y posee un precio atractivo de tan sólo 199 euros.