
Los sensores que llevan las cámaras digitales actuales están compuestos, en parte, por fotodiodos, los cuales son tan solo capaces de registrara la cantidad de luz que reciben de todos los colores del espectro. Para subsanar el problema, Bryce Bayer creó lo que se conoce como matriz Bayer. Ésta consiste en un filtro el cual permite que los fotodiodos reciban solo una parte de la luz y que así puedan interpretar el color.
El problema de este invento es que estamos perdiendo el 75% de la información recibida. En un sensor de 8 megapíxeles, sólo tendríamos 2 sensibles al rojo, 2 al azul y 4 al verde. Para obtener los 6 megapíxeles restante en cada uno de los canales, se hace una estimación. Sin embargo, esta información es inventada, por lo que no obtendremos una fidelidad absoluta a los colores reales.
Debido a estos problemas, existen alternativas más profesionales en el mercado, como es el sistema H de Hasselblad, en el que la cámara toma cuatro imágenes desplazando el sensor una distancia determinada en vertical y horizontal. Las desventajas de este sistema es que las condiciones de luz no pueden variar, el objeto ha de conservarse estático, y la cámara no puede moverse. Gracias a esto, conseguimos una imagen con muchísima más resolución que cualquier otro sistema.