
No levantamos cabeza con las malas noticias económicas para las empresas: primero fueron las inundaciones tailandesas las que frenaron la producción de Nikon y Sony, después conocimos los truculentos descalabros de Olympus, y ahora le toca pagar el pato de los números rojos a la división de sensores de Kodak.
Y es que a la crisis de las empresas clásicas no le ha bastado con acabar con la más mítica de las películas de la marca, y su equivalente digital va por el mismo camino. En concreto, ha sido la empresa americana Platinum Equity la que se ha llevado la división KISS (Kodak Image Sensor Solutions) por un precio que ronda los 200 millones de dólares. En el pack va su principal fábrica en Rochester, N.Y., dedicada tanto a fabricación como a investigación, ya que afortunadamente la idea de la transacción es solucionar los problemas que puedan existir y reflotar la producción.
Anteriormente ya habían saltado las alarmas cuando Kodak indicó que iba a comenzar a vender patentes, buscando la liquidez suficiente para cubrir los 500 millones que necesitaba para continuar sus operaciones el próximo año, así que yo no descartaría nuevas noticias en breve. Mientras tanto, Amateur Photographer se ha dedicado una vez más a destapar sus trapos sucios, apuntando esta vez a los desproporcionados costes de los jets privados de su CEO, el español Antonio M. Pérez.











