
En Xataka Foto ya os hemos hablado anteriormente de que el maquillaje más poderoso del mundo no es en forma de crema y hemos debatido acerca de dónde deberÃamos poner los lÃmites del retoque, ya que si no luego pasa lo que pasa.
Pero todos sabemos, o deberÃamos saber, que la validez de la fotografÃa como documento irrefutable de la realidad no se perdió con la aparición de las primeras cámaras digitales como cabrÃa pensar, sino que esto es algo innato al propio medio, pues ya desde los inicios, desde siempre se ha alterado el contenido original de las fotografÃas, mucho antes de la invención del software de retoque.
Pues bien, ya que el lunes veÃamos algunos de los fiascos más famosos, vamos a ver ahora diez de las fotografÃas históricas más famosas que a dÃa de hoy se sabe que han sido modificadas en el laboratorio, algunas de ellas sufriendo alteraciones más o menos intrascendentes y otras muchas llegando incluso a cambiar su contenido, y sobre todo su significado, de una manera drástica.
Una de las fotos históricas más conocidas y drásticamente retocadas es la de la bandera comunista sobre el Reichstag – que encabeza este artÃculo – tomada al finalizar la Segunda Guerra Mundial y que ha sido retocada bastante, añadiendo ese humo apocalÃptico para potenciar su dramatismo y eliminando habilidosamente los relojes “extra” que llevaba el soldado que sujeta al que sostiene la bandera, para no dar esa imagen del “pillaje” por parte de las tropas. También hay alguna otra versión donde eliminaron hasta el último reloj (ya sabéis, por el tema del comunismo) y aumentaron el humo.

Aquà tenemos otro ejemplo de que efectivamente muchos años antes de la tecnologÃa de retoque digital ya habÃa especialistas positivadores capaces de retocar, montar o incluso hacer desaparecer a personas que “alguien” no querÃa que apareciesen a su lado, como en este caso en el que eliminan a Carlos Franqui de una foto en la que salÃa con Fidel Castro.

Este otro sin embargo es un retoque algo más inocente e intrascendental. A Franco le cambian la cara por la de otra fotografÃa, ya que en la original salió con los ojos cerrados, además oscurecen un poco el fondo y de paso a los que van detrás de Hitler y él, supongo que para que nadie les robe protagonismo.

De ésta no he encontrado ahora mismo la original, pero si os fijáis sà se aprecia bastante esa sensación de “corta-pega” del dictador español al lado de Hitler, debido sobre todo a la luz y perspectiva. A Franco le han puesto mucho más alto de lo que era en realidad, para equipararse al alemán, y además si no me equivoco le han cambiado la insignia, pues dicen que llevaba la alemana para ganarse su simpatÃa y después ordenó al fotógrafo poner la española en el laboratorio para mostrar a nuestro paÃs que no se achicaba ante nadie.

Como véis, los grandes dictadores son unos de los personajes que más se han aprovechado en la historia de estas técnicas fotográficas. En esta ocasión es Goebbels quien es borrado de la fotografÃa original con Adolf Hitler, los motivos ya os los podéis imaginar.

Otro ejemplo de retoque en pro de mejorar la imagen de un dictador. Se borra todo rastro de la persona que estaba sujetando el caballo de Mussolini. Hay que reconocer que la imagen cambia muchÃsimo de significado.

En esta imagen, es al contrario, se añade al general Blair a la fotografÃa del general Sherman. Para que veáis que no sólo se quitaban personas y cosas sino que también se ponÃan con la misma facilidad.

Bastante en la lÃnea de la que abre el post, borrando los relojes que los soldados recolectaban, pero en este caso lo que eliminan son las botellas de bebidas alcohólicas en la fotografÃa de algún periódico soviético realizada durante una reunión entre Brézhnev y Brandt.

Otra de las que más veces me he encontrado es el famoso retrato de Lincoln, que en realidad no es tal, porque simplemente han puesto su cabeza en el cuerpo de John Calhoun, de quien era la fotografÃa original.
Y para terminar, un gran clásico de la fotografÃa artÃstica, no podÃa ser otra: el “Dalà Atomicus” de Philippe Halsman, que no van a ser todo generales y guerrilleros, también en el arte se ha retocado mucho, aunque por supuesto en esta disciplina no se está cometiendo un grave engaño informativo como sà ocurre en el ámbito documental.

En conclusión, que el que todavÃa se creyera los documentos gráficos históricos, dada su naturaleza fotoquÃmica, pero desconfÃa de todo lo actual porque tenemos Photoshop, espero que después de ver estos ejemplos tenga claro que no todo es, ni fue, lo que parece, ni ahora ni nunca.
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