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Poder controlar la profundidad de campo eligiendo qué partes de la imagen enfocar después de haber tomado la fotografía. Este es el reto que se ha planteado Nokia. Esto quizás os recuerde a esa eterna promesa/revolución llamada Lytro, de la que tanto hemos leido, pero que poca gente ha visto.

Para ello, han invertido en la startup californiana Pelican Imaging que posee tecnología útil para desarrollar el invento. Y la tecnología es muy semejante a la de esas Lytro: cámaras plenópticas, en las que un grupo de microlentes, muy cercanas al sensor, reparten la luz para hacerle llegar al mismo las desviaciones lumínicas desde todas las zonas posibles.

La verdad es que es una pena lo que pasa con Nokia. Fabrica productos de gran calidad, invierte auténticas montañas de dinero en I+d para ser competitivos e incluso consiguen innovaciones con las que nadie se atreve (la última, un teléfono con cámara de 41mpx) poniendo especial énfasis en el aspecto fotográfico (podemos afirmar que son bastante responsables de que los teléfonos actuales lleven una cámara acoplada). Pero parece que a sus productos les cuesta competir con la hegemonía de Google y Apple en el terreno de los sistemas operativos para móviles.

¿Y por qué vuelven a intentarlo? os preguntaréis. La respuesta es fácil: según estudios de mercado de Strategy Analytics, una de las principales razones para comprar o devolver el teléfono está en la calidad de imagen de su cámara. Y Nokia quiere seguir siendo un referente en este campo. Más en un momento en el que parece que la guerra por los megapixels ha tocado a su fin, dadas las limitaciones físicas de los móviles. Las marcas se las han ingeniado hasta la saciedad por exprimir ese campo, con bailes tecnológicos e incluso lingüisticos en forma de “ultrapixels” de la mano de HTC. Basta ya de megapixeles. Queremos innovación.

Via | Bloomberg

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