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"Algunos medios no tienen interés por la fotografía ni por abordar con profundidad ciertos temas importantes". Judith Prat
Entrevistas

"Algunos medios no tienen interés por la fotografía ni por abordar con profundidad ciertos temas importantes". Judith Prat

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Hoy hemos tenido la suerte de poder charlar con Judith Prat, un referente en fotografía documental tanto para fotoperiodistas consagrados como para emergentes y con un trabajo sorprendente.

Judith Prat es una fotógrafa independiente, se licenció en derecho y se especializó en temas relacionados con Derechos Humanos, lo que al principio era una herramienta para documentar su trabajo se ha convertido en su medio de vida, en su forma de comunicarse y en su pasión.

Es un trabajo apasionante que engancha, una vez que estás metido en documentar lo que está pasando te vas exigiendo un nivel de compromiso cada vez mayor y de responsabilidad: ir, ver y contar.

Ha documentado la violación grave de los Derechos Humanos en muchos países del mundo, desde las consecuencias de la crisis económica de los inmigrantes que viven en España, hasta las cárceles de Panamá. Ha investigado las minas de coltán en el Este de la R.D. del Congo, la situación de los refugiados sirios y desde hace un tiempo recorre Nigeria para documentar la violencia que ejerce Boko Haram en el país africano.

¿Cómo es el salto de pasar del mundo del derecho a la fotografía documental?

Pues aunque no lo parezca fue un paso muy natural. Yo estudié una especialización en Derechos Humanos, empecé a viajar y a trabajar en temas relacionados con la violación de estos derechos, al volver me daba cuenta que para explicarlo me habría venido muy bien un soporte gráfico. Así que la fotografía me llegó como una herramienta para ayudarme a explicar lo que yo me estaba encontrando. Ahora se ha convertido en un lenguaje propio. A veces pienso que no se explicarme de otra manera.

¿Es esto como te esperabas?

Sí, ya tenía una trayectoria en temas de violaciones graves de Derechos Humanos y sabía dónde me iba a meter y dónde quería meterme.

Es un trabajo apasionante que engancha, una vez que estás metido en documentar lo que está pasando te vas exigiendo un nivel de compromiso cada vez mayor y te ves con la responsabilidad de ir, ver y contar.

Pero no es fácil.

No, no lo es, sobretodo si pretendes documentar sin caer en los dislates de algunos medios. Hay que profundizar y a veces eso te lleva a darte cuenta por ejemplo de que el verdugo ha sido antes víctima y eso es más complicado de explicar, pero hay que hacerlo.

Las mujeres son el motor de cambio, son la posibilidad de futuro, si atacas a la mujer atacas las posibilidades de futuro de la sociedad durante mucho tiempo.

Hay que ir poco a poco, yo empecé documentando mi realidad más cercana y a partir de ahí he ido ampliando el círculo, viajando.

Además de la fotografía también has hecho incursiones en vídeo, como el documental "Boko Haram una guerra contra ellas".

Fue una pequeña incursión en vídeo, pese a que yo me siento fotógrafa me surgió la posibilidad de grabar los testimonios de mujeres que acababan de ser rescatadas y sentía que no podía dejarlos pasar, que eran testimonios de mucho valor como para que se quedaran en el aire.

Yo no soy una experta en vídeo y además en aquella época era muy peligroso grabar fuera de los recintos cerrados, pero el aporte del vídeo a la narrativa fotográfica es grandísimo así que decidí montar un pequeño trabajo multimedia con imágenes y testimonios.

bokoharam una guerra contra ellas- trailer from Judith Prat on Vimeo.

¿Habrá más incursiones en el vídeo?

Pues precisamente la semana que viene se estrena en Zaragoza un nuevo documental con mi trabajo de finales del año pasado y principios de este en Kurdistán, es una campaña militar del gobierno turco contra Kurdistán, en un momento en que era muy difícil trabajar allí pues Turquía estaba ya expulsando periodistas del país para que no pudieran documentar lo que estaba pasando.

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Nosotros conseguimos quedarnos en la zona cerca de 25 días sin ser expulsados. La policía no te permitía grabar nada pero, de nuevo, me encontré con testimonios muy valiosos y situaciones que nadie había contado y que ha pasado casi desapercibida pese a haber sido una guerra que ha sucedido muy cerca de casa.

Tu trabajo gira también en torno a la violencia hacia las mujeres, parece un mal general ¿qué está pasado?

La perspectiva de mujer me la encuentro en todos los temas de los que hablo. En casi todos, por no decir en todos, los conflictos existe una violencia que no puede ser casual, que está dirigida y orquestada con el fin de destrozar a la mujer. No es casual porque ocurre en muchos conflictos de muy distinta naturaleza y orígenes.

¿Por qué ocurre eso? pues porque atacando a la mujer se ataca directamente al pilar fundamental de la sociedad. Las mujeres son el motor de cambio, son la posibilidad de futuro, si atacas a la mujer atacas las posibilidades de futuro de la sociedad durante mucho tiempo.

Bokoharamnig 01 Centro de Marraraba en el estado de Adamawa, donde la Mezquita ha empezado a ser reconstruida tras los ataques de Boko Haram. Judith Prat.

Resulta muy complicado trabajar de una tacada sin una financiación adecuada.

El trabajo que estás haciendo ahora trata sobre la violencia de Boko Haram en Nigeria, pese a que has documentado mucho de esto tu trabajo ¿continúa abierto?

Sí, las otras ocasiones he estado en el Noroeste del país, en la zona de Boko Haram, donde está su cuartel general y donde hay mucha pobreza, documentando las consecuencias, pero hay que entender también las causas, para eso en este último viaje he viajado al Norte y al Sur de Nigeria.

¿Das como finalizado el trabajo con este viaje?

En absoluto, tengo que ir más veces, investigar sobre las causas es más complicado (que sobre las consecuencias) y requiere estar más tiempo, pero siendo freelance no siempre se dispone del tiempo necesario para permanecer allí e indagar a ese nivel.

Tengo hechas dos partes de este trabajo, me queda una, la que habla precisamente de esas causas. Pero este es un proyecto a largo plazo y que resulta muy complicado hacer de forma continuada, como sería lo suyo, sin una financiación adecuada.

Bokoharamnig 02 Pastor Yahaya y Ahmadu en el interior de su iglesia destruida por Boko Haram cuanto tomaron el municipio de Michika, ahora recuperado por el ejercito nigeriano. Judith Prat.

Hay que hilar muy fino para que investigar e indagar sobre las causas y conseguir que la persona que lo ve no infiera que estamos justificando lo que contamos.

Sí, con estos temas más. Parece que solo existe el bueno y el malo, sin espacio para los matices. Pero documentando la violencia de Boko Haram empiezo a detectar ciertas causas como la gran diferencia que hay en el país entre el Norte y el Sur. Pero este es un proyecto a largo plazo y que resulta muy complicado hacer de una tacada, como sería lo suyo, sin una financiación adecuada.

Para quienes toman las decisiones (en prensa) esas historias no tienen ningún valor, y si lo quieren lo quieren sin pagar

¿Es la diferencia económica la causa principal?

Es una de ellas, hay más; étnicas, religiosas y económicas. He detectado que esa desigualdad entre Norte y Sur tiene mucho que ver con que surja Boko Haram y que tenga adeptos.

Esta vez he estado en el Sur, en la zona petrolera, la zona rica que es el principal fuente de ingresos del Estado Nigeriano y una parte muy importante del PIB del país. Y he estado también en el Norte documentando precisamente esa diferencia, donde hay una economía basada en la agricultura y la ganadería y donde la sequía y el avance del (desierto) Sahel merman ese tipo de economía.

Desde que estás documentando la violencia de Boko Haram, ¿se nota algún tipo de evolución del conflicto en tu trabajo?

Sí, en el último año ha habido un cambio radical. La zona de influencia de Boko Haram ha disminuido, está arrinconado en la zona del bosque Sambisa y en la frontera con Chad, con muy poca capacidad de cometer grandes atentados. Ciudades como Maidiguri, que eran ciudades fantasma hasta ahora, están recobrando el pulso y empieza a verse incluso vida nocturna.

En este último viaje que hice a Maidiguri se celebró "El Día del Cordero" y por primera vez en los últimos seis años se permitió que se celebrara en las mezquitas y con grandes aglomeraciones de gente, se había prohibido hace años por el alto peligro de atentados.

La cara B de todo esto es el alto número de desplazados y de personas sin hogar que se ha incrementado también en este último año.

Bokoharamnig 23 Mujer desplazada y su hijo en el GGC Camp de Maiduguri. Judith Prat.

Hablábamos antes de las dificultades de financiación. Parece complicado trabajar en España para medios españoles, ¿es tan "dramática" la situación en España?

Absolutamente, afortunadamente no pasa en todos pero en algunos medios no hay mucho interés por la fotografía ni por los temas importantes que no se están abordando con profundidad, se está enviando poca gente a los sitios, apenas has corresponsales. Además hay cierta falta de conocimiento de quien toma las decisiones acerca de los temas.

En algunos medios, se nota un desprecio absoluto por la calidad y el valor de la fotografía, se ha abandonado la función del periodismo y su finalidad, la de profundizar e informar se ha difuminado mucho.

Se están creando nuevos canales de difusión y tenemos que remar todos en el mismo sentido.

Pero sucede que esto no solo pasa con noticias internacionales, donde los medios tienen más fácil argumentar falta de fondos. Tu tienes trabajo hecho también en Zaragoza y Las Palmas ¿sucede también con temas nacionales?

Para algunos de los responsables de la toma de decisiones esas historias apenas tienen valor, y si lo tienen lo suelen querer sin pagar y eso no es darle valor al trabajo, yo no entro en ese juego, si no pagan por mi trabajo lo cuelgo en mi web y ya está. Y como eso es importante para financiarte, para poder vivir y comer directamente se lo ofreces a medios de fuera o a aquellos de aquí que son más sensibles, afines o que aún buscan hacer periodismo, que aunque son pocos aún los hay.

Bokoharamnig 31 Mujer y su hijo rescatados del Bosque Sambisa, permanecen en el Federal Medical Center de Yola, recuperándose de las heridas sufridas durante los enfrentamientos entre el ejercito y Boko Haram. Judith Prat.

¿Hay alternativas?

Sí, yo he buscado los canales para difundir los temas sin que me los compre un gran medio, hay mucha gente a la que le interesan estos temas (derechos humanos) de hecho a nosotros nos llaman de otros foros para contar lo que no están contando los medios porque hay interés por parte del público por conocer esto.

No es la situación ideal, debería ser la prensa la que se encargase de contar lo que está pasando, pero como esto en muchas ocasiones no es así y no lo hacen se están creando nuevos canales de difusión, y aquí es donde tenemos que remar todos en el mismo sentido. Yo donde puedo acudo para difundir mis temas, eso reconforta porque ves que efectivamente a la gente le interesan los temas que cuentas, y si no te lo compran ciertos medios es porque choca directamente con sus intereses.

Para acabar no puede faltar la pregunta más típica, la de los referentes, ¿quienes son tus modelos de inspiración?.

Pues creo que no voy a ser muy original, por ejemplo James Nachtwey del que escucharemos hablar mucho de el en estos días y es imposible no admirar su trabajo. Pero yo soy más de fijarme en lo que tenemos aquí en casa, ¿dónde vamos a mirar? si tenemos una generación de fotoperiodistas que no hay más que mirar lo que están haciendo para volverte loca: Manu Bravo, José Colón, Samuel Aranda, Anna Surinyach, sin olvidar a Javier Bauluz o Gervasio Sánchez.

Pues hasta aquí la entrevista Judith, muchísimas gracias por tu disposición y tu tiempo. Ha sido un verdadero placer haber charlado contigo. Te deseamos mucha suerte y quedamos pendientes y con muchas ganas de ver el documental que estrenas la semana que viene.

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