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100 World Kisses - Ignacio Lehmann

Lanzarse de lleno a un proyecto fotográfico a menudo te puede abrir nuevas perspectivas. Sobre todo, si le pones pasión, ilusión y no planificas en exceso. Un buen ejemplo es 100 World Kisses del fotógrafo argentino Ignacio Lehmann.

Su proyecto es muy popular en Facebook. Ignacio se lanzó a cazar besos callejeros, con la idea de compartir 100 besos de cada ciudad del mundo que visita.

Todo empezó sin muchas pretensiones pero ya lleva recorridas varias ciudades y ahora se encuentran en Tokio. A punto de cumplir el ecuador de su objetivo de 100 besos en la capital nipona, ha tenido la amabilidad de respondernos a algunas preguntas para conocer un poco más su proyecto 100 World Kisses.

100 World Kisses - Ignacio Lehmann

  • Ignacio, cuéntanos brevemente cómo surgió este proyecto y en qué situación se encuentra ahora mismo

100 World Kisses comenzó el año pasado en Nueva York con los primeros 100 besos que logré fotografiar allí. Comencé a subir las fotos en mi página de Facebook y la gente se entusiasmó mucho y compartía mis imágenes. Así todo creció rápidamente. Ahora estoy en Tokyo y me faltan 50 besos para llegar a los 100 besos japoneses. Tengo más de 700 besos en distintas ciudades del mundo: NYC, Barcelona, México, Berlin, Londres, Buenos Aires, Paris, y ahora, Japón.

  • Hasta que te volcaste con este proyecto trabajabas en un museo, pero… ¿llevabas a cabo algún otro proyecto fotográfico? ¿qué te llevó a lanzarte de lleno en 100 World Kisses?

Sacaba fotos pero nunca las mostraba. Nueva York me resultó inspiradora para animarme a mostrar mi trabajo. Fue todo muy impulsivo y orgánico. Este proyecto comenzó como un un juego y hoy es un sueño que tiene miles de seguidores y ha sido publicado en los principales medios del mundo entero.

100 World Kisses - Ignacio Lehmann

  • ¿Cuál crees que es la clave para la buena acogida de tu proyecto?

Creo que fue el comienzo. No hubo un plan. Nunca planifiqué nada y en la medida de lo posible intento continuar así. Dejándome llevar por las intuiciones y la buena energía. Es un proyecto muy sano con un mensaje muy lindo y universal. La figura del beso es comprendida en América, Europa, Asia. En todo el mundo. Los seguidores del proyecto me devuelven una energía vital para poder continuar. Me encanta estar acompañado por tanta gente de distintas partes del mundo. 100 World Kisses no conoce de fronteras. El beso representa la conexión humana verdadera. Es un símbolo de amor y de paz universal.

  • ¿Cómo planificas tus sesiones para “cazar besos”? Cuéntanos algunos detalles, dificultades,…

Todas las fotos son tomadas en la calle. Son besos callejeros con desconocidos. Por supuesto, fotografiar besos es algo muy pero muy complicado. Es el acto más íntimo que uno puede pedir en la calle y hay que saber como manejarse. Cualquier cosa pueda pasar. Algunas son gloriosas y otras pueden ser muy tristes y violentas.

Camino toda la ciudad, tomo el metro, los buses, me muevo por todos lados. De mañana, de tarde, de madrugada. En bares, museos, puentes, plazas, estaciones de tren. En todos lados. Seguramente Barcelona puede ser más amigable que Tokyo. Sin duda. En Japón no se besan en público. Estoy viviendo el mayor desafío desde que comencé con este gran sueño. Además, fotografiar 100 besos es un número muy alto. Pero eso me gusta. Porque refleja el proceso interno que vivo en cada país. Muestra mis victorias y aciertos, pero también desnuda mis debilidades, inseguridades, mis contradicciones y mi lucha por alcanzar mi misión: fotografiar 100 besos en cada ciudad del mundo.

  • ¿Contactas con tus retratados para contarle el proyecto o prefieres “cazar los besos” de forma anónima? y ¿qué reacciones suelen tener?

Prefiero cazar los besos y luego acercarme para hablar e intercambiar correos y para saber algo de ellos. Me gusta mucho acompañar mis fotos con historias que escribo y se pueden leer en la página de Facebook de 100 World Kisses. Pero, por ejemplo, en Japón, no existe cazar besos. Tengo que pedirlos todos ¡y en japonés! porque no hablan nada de inglés. Estoy muy impresionado por el bajo nivel de inglés de los japoneses. De los grandes y de los jóvenes. No hablan nada de nada. Los japoneses no se besan en público y son muy tímidos. Fotografiar besos en la calle de Japón es hacer historia.

100 World Kisses - Ignacio Lehmann

  • En cuanto al trabajo y organización ¿qué criterios tomas para la selección de las fotos y cómo trabajas con las tomas?

El criterio es aquel que logra seducirme en ese momento. Mi estado de ánimo manda e intento no forzar nada. Las fotos son callejeras y no hay una súper producción por detrás. El proyecto es mi cámara y yo, el mundo, cientos de besos, y ahora miles de personas que esperan ver una nueva foto todos los días. Eso es todo.

  • ¿Cuál es el beso o la historia más emotiva que has captado hasta ahora?

Tengo muchas. Pero dejemos que la curiosidad del lector haga su trabajo para que se acerquen a la página de Facebook de 100 World Kisses y disfruten de cientos de besos y de historias de amor en distintos rincones del planeta. Los espero.

  • ¿Te han propuesto financiación con publicidad o como sponsor para llevar a cabo tu proyecto?

Me han entrevistado en varias partes del mundo y algunos canales de TV me han pagado. El proyecto también recibe donaciones de la gente y mucha ayuda para hospedarme y seguir viajando. Hay algunas propuesta de sponsoreo y pueden llegar más en el futuro. La paciencia es importante para proteger la calidad artística de este trabajo.

  • Para terminar… ¿Qué te está aportando 100 World Kisses?

Aprendo, me equivoco, sueño, me emociono, me pierdo y me encuentro. Vuelo y aterrizo de golpe. Me descubro un poco más y me dejo llevar por este mar de besos que voy retratando por el mundo. Me da energía y entusiasmo para seguir. Para levantarme de la cama y comenzar un nuevo día. Una nueva ilusión. Quiero creer que tenemos chances de tener un mundo mejor. Creo que lo podemos lograr.

Agradecemos a Ignacio su tiempo para esta entrevista. Como veis no siempre es necesario ponerse un reto muy elaborado. Algo tan simple (y a la vez tan complejo) como fotografiar a desconocidos dándose un beso en un lugar público puede ser muy satisfactorio. Sobre todo si se lleva a cabo con pasión, con intensidad y con la energía contagiosa que transmiten fotógrafos como Lehmann.

Sitio oficial | 100 World Kisses

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