Sol LeWitt, sus fotografías y una pared del Lower East Side de Nueva York

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PHotoEspaña. Fundación ICO. Año 2003. Por primera vez las fotografías de Sol LeWitt viajaban a Europa y yo estaba allí para verlas. Ahora, casi diez años después me acuerdo de este artista y su obra para traerlo a Xataka Foto y así poder conocerle un poco más en su faceta como fotógrafo.

Sol LeWitt, que fue pionero del arte conceptual en los años 60, más conocido por su obra escultórica minimalista, también nos dejó un legado de fotografías, muchas de las cuales versaban sobre la ciudad de Nueva York. Se centró en las calles, pero también en el interior de su apartamento.

De hecho las fotografías que compusieron la exposición de Madrid, bajo el título “Autobiografía”, eran una catalogación de los objetos que habitaban su casa, una especie de “dejar constancia” (además de abordar temas filosóficos) antes de marcharse a vivir a Italia y dejar Estados Unidos.

En 2011 se le dedicaron varias exposiciones, una de ellas, la que podemos ver en el vídeo que abre este post. Sobre las paredes exteriores del Hotel Mondrian Soho, se adosaron una serie de fotografías sobre el paisaje del Lower East Side de Nueva York. Graffitis, carteles rasgados y mensajes polítizados componen las instantáneas que LeWitt tenía en los alrededores de su casa.

Es interesante ver cómo esas imágenes volvieron a ser parte de la ciudad cambiante, exponiéndose en la zona donde habían sido tomadas en 1979 en un ejercicio de comunión entre pasado y presente. Pero sobre todo cobra importancia porque esas fotos no se presentan enmarcadas y aisladas en un espacio museístico, sino que al presentarlas así se cumplía la idea de LeWitt cuando decía que “sólo mediante la lectura de la pared, el espectador lo entiende por completo”.

Llama la atención en la exposición de su obra fotográfica cómo se disponen las instantáneas. Tanto en la muestra de Madrid como en ésta de Nueva York, las imágenes se agrupan formando cuadrículas perfectamente dispuestas, atendiendo a un orden y a la sencillez propia del minimalismo al que el autor (cuya máxima era la “idea como máquina de arte”) era fiel.

Y de esta forma, una vez más, conocemos a un artista que también coqueteó con la fotografía de una manera conceptual, porque no podía ser de otra manera viniendo de uno de los padres de esta corriente. Lo que me ha hecho pensar lo que me costaría ver a un autor de esta disciplina haciendo fotos de paisajes sin vueltas de tuerca. Todo necesita un sentido. Y LeWitt apostaba por ello.

Vídeo | Youtube

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