Sigue a Xataka Foto

Linhof Technika


Tras 125 años de historia e innovación, Linhof sigue siendo fiel a su producto estrella: la Technika, la cámara plegable de fuelle que representa una calidad técnica y óptica por encima de todas sus competidoras. Conozcamos hoy un poco de la historia de esta cámara clásica a través de la Linhof Technika 6×9, usada por muchos fotógrafos de naturaleza y arquitectura por su versatilidad, reducido tamaño y grandes prestaciones.

Linhof, 125 años de historia


Linhof
Valentin Linhof fundó la compañía en 1887 y empezó con la producción de obturadores de hojas circulares para, más tarde, instalarlos en sus propios diseños de cámaras, que se caracterizaban por poder disparar la fotografía en vertical y horizontal rotando la parte posterior de la cámara.

La solución fue muy sencilla, diseñar una cámara cuadrada y un sistema de railes donde la pantalla de enfoque pudiera rotar. El fotógrafo tiene la cámara en el trípode y puede optar por el encuadre en horizontal o vertical rápidamente.

Tras cuarenta y dos años en la compañía, Valentin Linhof dejó muy clara la filosofía de la marca: la calidad por encima de la producción en masa.

Pero la historia de la Technika empieza con la muerte de Valentin Lihof y el trabajo de un joven ingeniero llamado Nikolas Karpf, que tras una año en la compañía creó el primer prototipo. La Techika recibe su nombre de fusionar las palabras alemanas cámara técnica Techniche Kamera y se convirtió en la primera cámara de fuelle y plegable totalmente metálica.

Linhof tiene otros modelos, todos para el uso de gran formato, como respuesta a los retos técnicos que le plantaban los clientes. Cámaras para fotografía aérea, cámaras de fuelles como la Kardano o la más moderna Techno, o cámaras panorámicas de hasta 6×17mm.

Guía de uso: Linhof Technika


Linhof movimientos
No voy a entrar en cómo se usan los movimientos de una cámara de fuelle como la Linhof Technika, pero si estáis interesados, podéis consultar el artículo sobre objetivos descentrables en el que hablé de los movimientos Tilt y Shift. La Technika es mucho más que una lente descentrable, aunque la filosofía en los movimientos es la misma, pero con la posibilidad de aplicarlos al mismo tiempo.
Linhof cerrada
La cámara plegada es como un cofre secreto, con varios botones y ruedas que llaman mucho la atención, pero sólo una pestaña es la que permite abrir la tapa que, provista de railes, será el soporte por donde se extenderá el fuelle.

linhof frontal

Para sacar el bloque óptico, presionaremos y tiraremos de las dos palancas situadas justo debajo de la óptica para conectar con los railes y situarla en alguno de los tres puntos de parada según el objetivo que montemos. Me explico: La Linhof Technika tiene la versión con telémetro como la cámara que os muestro en las fotografías. Para hacer servir el telémetro y asegurar que enfocamos correctamente, tenemos que situar el plato guía situado debajo del rail según la distancia focal que usamos. El primer punto es para el objetivo angular de 65mm, el segundo punto es para el 105 mm y el tercer punto es para el 180mm.
Disco linhof telemetro

El tener la cámara lista para empezar a fotografiar es bastante laborioso y sólo está indicado para fotógrafos con mucha paciencia. Pero una vez montado todo, se disfruta mucho. Sobre todo si usáis el cristal esmerilado para enfocar, ya que uno ve un encuadre casi tan grande como una copia fotográfica pequeña y facilita mucho el trabajo.

linhof cambio respaldo
La rotación en horizontal y en vertical fue uno de los avances de Linhof como he comentado antes. Al girar la parte trasera de la cámara descubrimos las cuatro pestañas en las esquinas de la cámara que sirven para sustituir el bloque de la pantalla de enfoque por el respaldo de película 6×9. Para realizar la sustitución, extraemos las pestañas hacia fuera y se libera el respaldo, lo situamos y bloqueamos introduciendo las pestañas. Como veis todo es muy mecánico, pero muy preciso.

Comprar una Linhof Technika


linhof Technika
Como os habréis dado cuenta durante el artículo, la Linhof Technika no es una cámara fácil, por lo que no es recomendable como cámara para dar los primeros pasos. Pero como me gusta decir, lo mejor de la fotografía es hacer fotos y lo segundo, aprender. Si queréis entrar en el formato medio o dar un paso hacia adelante, las cámaras de campo como la Linhof siguen siendo caras, aunque se encuentran gangas a partir de los 300 euros, lo normal es que rocen los 1.000 euros.

Pero si lo vuestro es la fotografía de naturaleza y estáis dispuestos a entrar en las cámaras con movimientos, la Linhof también es de lo más liguero que encontraréis, por lo que es mi primera recomendación, siempre que miréis bien los siguientes puntos: El fuelle tiene que estar en perfectas condiciones, nada de perforaciones ni desgaste. Para comprobarlo, podéis usar una linterna potente y mirar si entra luz. Tiene que tener objetivo y ser el original con el que salió de fábrica, sino no podréis usar el telémetro, ya que se ajusta únicamente a la óptica que se vendía con la cámara.

Una de las cosas que puede hacernos dudar son los mecanismos. Suele ser normal que vayan duros si la cámara no se ha utiizado en años, pero con el uso vuelven a ser suaves.

Si comparamos la Linhof Technika con otras cámaras de fuelle, la ventaja es el formato 6×9, ya en estos tiempos, es más fácil encontrar rollo de película que hojas de 9×12, como suele ser habitual en otras cámaras de fuelle.

En Xataka Foto | Cámaras Clásicas
Fotografías | José Juan Gonzálvez

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

1 comentario