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Fotografía del movimiento

No hace demasiados meses, el anuncio por parte de Canon de la primera cámara réflex con posibilidades para grabación en 4K hizo que, muchos profesionales del medio miraran de reojo esta nueva opción como algo a tener en cuenta en un futuro para unir fotografía y vídeo en un sólo trabajo.

Las RED, las pioneras

Es cierto que la grabación a 4K con medios medianamente asequibles para el terreno profesional no era, ni es, un misterio desde que RED pusiera en el candelero su modelo SCARLET; pero con la salida al mercado (finalmente) de la nueva Canon EOS 1D C, hemos sido algunos medios los que nos hemos preguntado si, esta nueva forma de grabación de alta resolución puede influir de verdad en la fotografía actual debido a la posibilidad de capturar un frame con una resolución muy próxima a una fotografía.

Es obvio que, RED fue la precursora en unir estos dos mundos y ya hay muchos profesionales que han usado alguna vez una cámara de vídeo profesional para congelar ese frame del vídeo grabado, el cual posteriormente ilustró algunas portadas de revistas. Acordémonos de Lady Gaga y su famosa portada de Harper’s Bazaar, o de otras muchas de las portadas de la revistas Esquire. Es por eso que esta pregunta no es nueva, pero si que cada vez refleja un nuevo horizonte en algunos apartados de la misma.

RED one Portadas de revistas realizadas con un fotograma de RED ONE

Más Contras que Pros hasta la fecha

Muchos que hayáis grabado vídeo con una cámara réflex sabréis que, existen ciertas limitaciones a la hora de realizar tomas que no suelen ocurrir cuando nos encontramos en el modo fotográfico de la cámara. Y es muy cierto, las imágenes en movimiento y la técnica del lenguaje audiovisual no es exactamente la misma que en el lenguaje fotográfico, similares si, pero no iguales.

Estas pequeñas diferencias, por muy ínfimas que sean, hacen que la fotografía aún pueda conservar cierto status dentro de la industria que el vídeo aún no pueda copar.

EOS 1D C EOS 1D C, primera cámara réflex en grabar vídeo en 4K

En primer lugar, una de las principales diferencias reside en la técnica utilizada; y es que mientras que con la fotografía podemos capturar a velocidades de obturación asombrosas, en el vídeo aún estemos limitados a ciertas velocidades de obturación.

Esto es debido a la velocidad de unión de fotogramas que necesita el cerebro para asimilar movimientos fluidos, o lo que es igual, nuestro cerebro está acostumbrado a ver imágenes de entre 24 y 30 fotogramas al segundo, la variación de este hecho genera en el espectador una sensación de irrealidad palpable (aunque es cierto que depende del tipo movimiento que estemos grabando y la sensación que queramos transmitir).

Primer vídeo de muestra realizado con la EOD 1D C, del que se han extraído algunos frames a alta resolución para ver la calidad.

Otro tema muy complicado es el del lenguaje audiovisual de cada medio. Y es que, como comenté anteriormente, los lenguajes de ambos son similares pero no iguales. El principal problema se basa en que la grabación del vídeo siempre se produce en horizontal, junto con un aspect ratio diferente al usado en fotografía.

¿Qué significa esto? Pues algo que seguro muchos os habréis dado cuenta al grabar; y es que cuando pasamos a la opción de grabación de nuestras cámaras réflex, siempre aparecen dos bandas negras (parte superior e inferior de la imagen) que cambian considerablemente el aspecto de nuestra toma. Mientras nuestros sensores de cámaras tienen un aspect ratio de 3:2, al pasar a la opción de vídeo se produce un recorte para pasar a un formato de 16:9. Esto, unido a que en vídeo no se suele poner la cámara en vertical (imaginaros una foto achatada por los laterales), pues el propio lenguaje lo prohíbe, hacen que las posibilidades de unión no sean muy factibles a día de hoy… salvo para casos muy concretos.

EOS 1D C Ejemplo
Fragmento de “Micro Expressions: exploring motion image photography” de Abraham Joffe, realizado con la EOS 1D C. Si pincháis AQUÍ podéis ver la imagen/frame a resolución completa

Aunque hay algunos puntos más, os comentaré únicamente dos. El primero es, la posibilidad de manipulación mediante el archivo RAW. Hoy día, las cámaras elaboran sus negativos digitales como archivos RAW, pero en vídeo sólo algunas cámaras profesionales consiguen grabar en RAW (y ni mucho menos es el mismo que se produce en una fotografía), por lo que en este punto la ventaja es palpable hacia la fotografía (al menos a día de hoy).

Por último, es el uso del AF y de la imposibilidad de usar flash. En vídeo el uso del AF hoy día no es factible, y es debido a que los cambios bruscos producidos por dicho sistema, junto a la incapacidad de elegir enfocar aquello que uno quiere, hace que su uso este muy limitado. Quizá, no es ni mucho menos uno de los temas más importantes para que no puedan ser compatibles, pero lo que si es cierto que influye para determinados trabajos y situaciones.

Al igual que el AF, está la incapacidad de usar luz de flash (al menos no sincronizando), lo que hace que sea todo mucho más limitado al uso de luz continua, encareciendo determinados trabajos (aunque si es luz natural no existe ese problema cierto es). Y es que, a pesar de que la alta resolución de un frame de un vídeo pueda ser más que suficiente para elaborar una imagen fija de calidad, a día de hoy sólo es usable en determinadas situaciones. Eso hace que, todavía haya demasiados estilos fotográficos imposibles o difíciles de conseguir por medio de una grabación de alta resolución.

Ejemplo ESO 1D C

Edición de fragmento de “Micro Expressions: exploring motion image photography” de Abraham Joffe realizado con la EOS 1D C. Si pincháis AQUÍ podéis ver la imagen/frame a resolución completa

En definitiva

No hay duda, que dentro del mundo profesional como pueden ser la moda, cierto tipo de fotografía editorial, el mundo de la fotografía de bodas, o cine y televisión, sean mundos y estilos fotográficos en los que más se puede hacer uso de esta nueva capacidad que empieza a dar el vídeo del “todo en uno”; pero hasta la fecha, y por muy bajos que estén los precios de algunos modelos (hablamos bajo dentro del común, pues 12.000$ que vale la EOS 1D C no es asequible para cualquier bolsillo pero si puede que lo sea para una productora), las diferencias técnicas y lingüísticas de ambos mundos aún hacen muy complicadas su unión para un todo; aunque hay que reconocer que a medida que hay más dinero, las facilidades aumentan en algunos casos.

Lo que si es cierto es que, para las imágenes en las que esto sea posible, la calidad está fuera de toda duda, y no hay más que ver las impresiones que se realizan de las tomas realizadas mediante el vídeo, al igual lo novedoso que puede ser esto para el futuro de los timelapse (por poner un ejemplo), o el poder elegir el frame adecuado sin necesidad de disparar una cantidad ingente de fotografías para conseguir el instante deseado.

Sitio Web | Untitled Films

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