Compartir
Publicidad
Técnica y estética. El movimiento maestro de Kodak para revivir un sector muerto
Opinión

Técnica y estética. El movimiento maestro de Kodak para revivir un sector muerto

Publicidad
Publicidad

La nueva Super 8 de Kodak ha puesto patas arriba un sector que estaba muerto y que ha resucitado con toda su gloria. La jugada maestra consiste en modernizar un sistema que hace años que no se utiliza y cuyo mayor momento de esplendor en los últimos años fue la película 'Super 8' dirigida por JJ Abrahams. El gran planteamiento que se nos presenta es que vivimos en la elección entre técnica y estética, y Kodak ha apostado por la estética.

¿Técnica o estética?

La era digital ha conseguido logros impensables para cualquier productor de contenido digital: que todo sea versátil, flexible e instantáneo. Es la mejor forma de trabajar para optimizar los resultados, consiguiendo mejores productos a una velocidad endiabladamente rápida.

Ejemplo de ello son los fotógrafos que trabajaron en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi donde muchos fotógrafos describieron cómo trabajaban: en un partido, disparaban un montón de fotografías y durante el descanso pasaban a la agencia una parte de esas fotografías para seguir disparando a continuación y transmitirlas de nuevo. Un trabajo en tiempo de récord olímpico.

1415318561 8619b7fd71 O Fotografía de Insomnia Cured Here

Esto no habría sido posible sin la intervención del medio digital, pero cuando hablamos de otro tipo de trabajos en los que la parte creativa entra en juego, el medio químico (en este caso hablaremos de la cinematografía) mete ficha y se posiciona en lo alto. Si bien es cierto que con el digital podemos crear ambientes y colorear fotografías con facilidad, las emulsiones químicas ofrecen una imperfección, unos tonos y un gusto que es extremadamente difícil de emular cuando tratamos con Photoshop.

El 'hipsterismo' de la Super 8 de Kodak

Esto ya lo vivimos con la fotografía química y el revival silencioso de los carretes, que han encontrado una gran porción de fotógrafos interesados en jugar con los productos químicos. Ahora y con mucha más cobertura mediática, la Super 8 augura nuevos tiempos para la cinematografía.

Tarantino y Nolan han sido dos de los más acérrimos defensores de este formato y aunque la industria es la industria y se necesita la mayor flexibilidad posible, la cinematografía química ofrece un medio que interesará a estudios que quieran hacer pequeños experimentos, alejándonos del pulidísimo, flexible y antiséptico resultado de las cámaras actuales.

2268152723 1eb685e48f B Fotografía de John Nuttall

La jugada maestra de Kodak se encuentra en ofrecer unas películas únicas, y va a conseguir que el cine amateur del 2016 realice un retorno a un soporte imperfecto pero lleno de personalidad. Kazuo Hirai, CEO de Sony, definía muy bien lo que está sucediendo con el medio químico, así como con el vinilo: la gente no busca simplemente hacer un disco o una fotografía, quieren que el proceso de realizarlo se aleje de una producción en serie y sin personalidad, para convertirse en un producto artesanal lleno de valor ya no sólo comercial, sino personal. Se busca que tanto el productor como el consumidor final vivan una experiencia.

Hay quien podría pensar que todo lo que se genera alrededor del medio químico es puro 'hipsterismo', pero personalmente pienso que se está generando una divergencia entre técnica y estética en la que el consumidor está jugando un papel fundamental. Cada uno decide cómo hacer su trabajo y la intención la que lo realiza. Lo que está claro es que el panorama de soportes y medios es más amplio y diverso que nunca.

En Xataka Foto | La relevancia de la fotografía química en nuestros días

Fotografía de portada | Leo Hidalgo

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad

Ver más artículos