
Recientemente me vi en la situación de tener que hacer unos bodegones, concretamente de repostería, con más bien pocos medios. Así que, ahora que estamos ahondando también en el microstock, se me ocurrió compartirlo con aquellos que podáis estar interesados.
Sin trípode, ni focos o flashes de ningún tipo y únicamente disponiendo de mi cámara con un objetivo 50 mm., me las tuve que ingeniar para sacar adelante el trabajo con los medios caseros disponibles e improvisados.
Partimos de la base de siempre, la fotografía es luz, y por tanto si queremos modificar o construir una escena – nuestro bodegón – lo haremos utilizando y modificando la luz, paso a paso. Pero esto no significa que tengamos que usar necesariamente carísimos equipos de iluminación, los cuales por supuesto que nos hacen la vida más fácil, sino que también podemos hacer grandes cosas con bien poco.









