
Tras más de 35 entradas de nuestro curso de fotografía, estoy seguro de que todos vosotros tenéis ya bien claro qué es una cámara, cómo funciona y qué posibilidades tiene.
A estas alturas es probable que hayáis disparado cientos, si no miles, de fotografías haciendo pruebas, asentando conceptos e interiorizando el funcionamiento de la cámara a medida que avanzaba el curso. Fenomenal.
Pues bien, este es el momento perfecto para incorporar a nuestro repertorio teórico ciertos trucos que, si bien solos no servirían para nada, con un buen manejo de la cámara, su dominio os llevará un paso más allá.






Allá por noviembre hablábamos de un 


Pensemos en el sensor. Sin lugar a dudas es una de las piezas más delicadas y complejas de nuestra cámara. El de una cámara réflex habitual mide alrededor de 23.6 × 15.8 mm, los de las cámaras compactas son mucho más pequeños. En tan poquita superficie contienen millones de microscópicas células sensibles a la luz, los píxeles.

