Que los stop motion pueden ser proyectos espectaculares, visualmente hablando, o que la creatividad de gran parte de ellos puede llegar a cautivarnos, es una cosa que no sólo ocurre a menudo sino que es necesario para el éxito de los mismos.
En este caso no os voy a descubrir nada diferente, salvo que el conseguir un pequeño trasfondo emocional a través de ellos puede suponer un extra para pasar de ser un gran vídeo, a un grandísimo vídeo. Esto es lo que nos muestra Angry Beard, esta historia realizada en stop motion por la productora audiovisual TKSH! Film & Stop Motion. Un juego de fotogramas que une el mundo de los objetos con el de ser humano en el que nos intenta transmitir como lo aparentemente inerte muestra su cara más “humana” al intentar sobrevivir.




