
Y parece ser que al fin la tenemos entre nosotros. Después de muchos meses en que las filtraciones, pruebas, e incluso una sesión fotográfica de moda fueron todas las “pistas” que el equipo de Lytro nos dió, por fin aparece la cámara a la que jamás le importó enfocar al disparar. El nombre elegido por Lytro ha sido: Light Field Camera.
Como bien os comentamos, la tecnología que Lytro ha implantado se basa en las llamadas cámaras plenópticas, en la que un conjunto de microlentes, muy cercanas al sensor, reparten la luz para hacerle llegar al mismo las desviaciones lumínicas desde todas las zonas posibles. Lógicamente, para que esto se pueda producir, la lente debe tener una apertura constante, al igual que ser una apertura bastante grande para que el uso del desenfoque sea más patente. Claramente, si unimos la poca profundidad de campo producida por esas aperturas a un sensor pequeño conseguiremos que los desenfoques sean algo menos acusados que en un sensor de mayor tamaño. Esto es bueno, ya que conseguimos que no sea una cámara exclusiva para un sector muy pequeño de público (pero que veremos después por qué sí lo será). La apertura de la lente (externa) se mantiene fija a f/2y se conjuga con un zoom de 8X (aún sin tener conocimiento de su distancia focal).





Respecto a la nitidez podemos decir que cuanto más cerrado esté el diafragma (mayor numero f) mayor debería ser la nitidez y por el contrario, a más abierto (menor numero f) menor es la nitidez, pero la nitidez también depende de la difracción, que aumenta al cerrar el diafragma. Por tanto, mientras por un lado la nitidez aumenta al cerrar el diafragma, por otro disminuye al incrementarse la difracción. 
