El otro día os presentamos un vídeo de Erik Kim que nos ofrecía una visión en primera persona de la fotografía callejera. Poco después, el mismo fotógrafo subió esta continuación del vídeo, sujetando su móvil contra el visor de su Leica M9, que nos cuanta un poco más sobre su estilo.
Yo muchas veces he dicho que hay dos tipos de fotógrafos callejeros: el bueno y el cobarde. Los que estamos en el segundo grupo tendemos a capturar composiciones impecables pero sin alma de transeuntes de espaldas, al borde del encuadre, o producto de largos teleobjetivos y recortes. Erik estaría justo al otro extremo, disparando rápido, a la cara y sin preguntar.
En muchos casos creo que el fotógrafo se está jugando el tipo, y está siendo más intrusivo de la cuenta: más de una vez le recriminan su trabajo, y sobre todo creo que en nuestro país más de un padre no sería tan permisivo con las fotografías de sus niños.
Para bien o para mal, el “efecto paparazzi“ nos ha vuelto recelosos aparecer en fotografías ajenas, y parece que reaccionamos negativamente a lo que vemos en la televisión: grandes reflex con logotipos visibles de las principales marcas, y largos teleobjetivos.



