
Siempre os hablamos de la última cámara que acaba de salir, que va a salir o incluso cuya existencia ni siquiera se ha confirmado oficialmente aún, de la nueva generación de objetivos que el líder del mercado ha prometido desarrollar, de inventos que casi parecen sacados de películas de ciencia ficción y hasta de prototipos que esperamos llegar a ver algún día.
Pero hoy vamos a volver por un momento al pasado, rescatar tecnología “obsoleta” y traerla al presente para ver que no sólo no está tan desfasada como pensábamos sino que, de hecho, puede ser muy útil.
Hemos cogido una de esas cámaras desechables que fueron “lo más” en los años ’90, concretamente una Kodak Wedding como la de la foto, y hemos salido a disparar con ella, a ver qué nos ofrece.












