Por todos es conocido que los fotógrafos de la revista National Geographic lo dan todo en cada una de los encargos que saldrán publicados en la revista. Muchos hemos visto el documental “Los fotógrafos del National Geographic” producido por la propia revista en el que cada fotógrafo nos cuenta las dificultades por las que pasa para completar sus reportajes.
Pero pocas veces hemos visto que una única fotografía de un reportaje suponga un esfuerzo tan grande como al que se tuvo que enfrentar Michael Nichols hacer esta fotografía de una secuoya gigante que se ve en el vídeo.
Tenía que fotografiar un árbol de unos cien metros de altura y lógicamente no valía un disparo desde la base del árbol ya que la perspectiva lo convertiría en “un árbol más”. Tenía que conseguir fotografiar el árbol completo y visto desde delante.










