¿Quién necesita un espejo en su réflex?

Acostumbrados como estamos a las grandes cámaras réflex digitales, a sus enormes objetivos, a la sensación de fotografiar con ellos en las manos, y al peso de las mochilas que acostumbramos a arrastrar a nuestras espaldas, el lanzamiento de los diminutos prototipos de Micro Cuatro Tercios no pasó desapercibido. Mientras muchos las miraban con atención, fantaseando con la posibilidad de tener en un futuro un equipo mucho más compacto e igualmente serio, otros tantos las miraban con cierto recelo, como si los nuevos modelos no pudieran aportar nada relevante al aficionado avanzado o el profesional.
A día de hoy, sin embargo, algunos prototipos van dejando de serlo para convertirse en propuestas formales, y los fabricantes más arriesgados van mostrando sus cartas, con nuevas apuestas que nos dejan la boca abierta. Ya están sobre la mesa las Lumix DMC-G1 y DMC-GH1 de Panasonic, pronto veremos la primera Micro Cuatro Tercios de Olympus, y Samsung ya ha presentado entre vitrinas lo que será su formato NX, con sensores APS-C. ¿Qué puede suponer esto en el sector fotográfico?

