
Cuando James Nachtwey, uno de los mayores fotógrafos de guerra de las últimas décadas, ganó el año pasado los 100.000 dólares del premio TED, tuvo claro en qué iba a emplearlos: fotografiar la realidad de las personas que padecen Tuberculosis. Nachtwey ha tenido que actuar de forma clandestina de cara a los gobiernos de algunos de estos países para poder hacer estas fotografías. “Hacerse invisible”, como él mismo dice.
Ha sido recientemente, una vez terminado el reportaje, cuando por fin se han podido ver unas imágenes que muestran el drama de esta enfermedad, con el propósito de que no permanezca olvidada, como hasta ahora. Impresionante reportaje.





Con la excusa de este breve reportaje os quiero presentar a su autor: Álvaro Ybarra Zavala. Supe de la existencia de este joven fotógrafo bilbaíno de 28 años a través de una entrevista en la misma revista, semanas atrás. Ybarra lleva casi una década fotografiando el dolor y la dignidad de los habitantes de países en conflicto como Ruanda, Chechenia, Colombia o Afganistán, y publicándolo en algunas de las revistas más importantes del mundo, buscando no ser juez, sino testigo. Merece la pena tratar de conocerle más y, ¿por qué no?, dejarse inspirar.





