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Study de DAEllis

Yo, normalmente, cuando quiero fotografiar agarro mi cámara y salgo. A pasear, a visitar a alguien, a alguna ubicación que tengo fichada… Salgo a ver qué me encuentro y captarlo con la cámara. Salgo a cazar.

Seguramente muchos y muchas de vosotros también acostumbráis a proceder de la misma manera. Para todos vosotros (bueno, mejor nosotros) hoy proponemos un ejercicio inverso. Trabajaremos de antemano la fotografía, diseñaremos antes el resultado final que debemos conseguir, en lugar de analizar una escena que nos podamos encontrar para posteriormente retratarla. Hoy trabajamos la fotografía conceptual.

Personalmente encuentro muy interesante practicar este ejercicio y conseguir soltura en la fotografía conceptual por dos motivos. El primero es que podremos ampliar nuestras posibilidades artísticas. Si queremos crear algo mediante la fotografía, transmitir un mensaje, esta práctica nos permitirá hacerlo. Y en segundo lugar, si haces fotografía de stock o por encargo, debes dominar este procedimiento. En el primer caso para avanzarte a las posibles demandas del mercado (por ejemplo, me imagino yo, que en estos tiempos que se habla tanto de la crisis económica, imágenes muy buscadas en las agencias de stock serán las que muestren conceptos relacionados con éste) y en el segundo caso… pues porqué ¡así funcionan estos trabajos!

La propuesta es buscar una respuesta a las siguiente seis preguntas para posteriormente tenerlas en cuenta cuando hagamos la fotografía. La séptima pregunta es para evaluar los resultados obtenidos:

1. Concepto: Hay que elegir el concepto que queremos transmitir. Amor, muerte, ternura, erotismo, estrés, salud, inocencia… lo que se te ocurra.

2. Mensaje: Una vez elegido el concepto, hay que decidir el mensaje que se quiere transmitir. Si elegimos por ejemplo, la muerte, podemos expresar la tristeza por la muerte de un ser querido, la muerte como una etapa de la vida, la violencia de la muerte o quizás su calma… Infinitos mensajes por cada concepto.

3. Audiencia: ¿A quién piensas dirigir tu mensaje? ¿A niños? ¿Ancianos? ¿Gente de una cultura muy circunscrita? ¿Será un mensaje culturalmente universal? ¿Hombres? ¿Mujeres?

4. Factores emocionales: Debes identificar aquellos elementos que causen un mayor impacto a nivel emocional a la audiencia a la que intentas transmitir el mensaje mediante tu fotografía. Por ejemplo, si quiero transmitir un mensaje de felicidad en una foto dirigida a niños, utilizaré muchos colores vivos y llamativos, quizás también utilizaré a niños riendo como protagonistas y jugando…

5. Composición creativa: Hay que pensar de antemano en la composición y a quien se dirige el mensaje. ¿Qué es lo que voy a fotografiar? ¿Cómo lo voy a disponer en la foto? Composiciones complejas y dinámicas, seguramente serán más apropiadas para gente joven, por ejemplo. Y las pausadas para gente mayor (evidentemente con excepciones, no estamos hablando de dogmas). Aquí hay que hacer un trabajo creativo y hay espacio para jugar con elementos simbólicos, no solo imágenes explícitas.

6. Técnica: Hay que decidir de antemano las máximas variables posibles: iluminación, colores, material, parámetros de la cámara…

7. ¿Objetivo cumplido? Y una vez tenemos el resultado, es momento de plantearnos esta pregunta (o plantearla a los receptores de nuestro mensaje).

En el post original hay dos ejemplos de fotografías que han seguido este procedimiento de Christina N. Dickson, con las respuestas a cada una de las preguntas aquí planteadas. No las reproduciré aquí por una cuestión de licencias de las fotos, pero al estar en inglés, si alguien tiene alguna duda que lo plantee en los comentarios y lo resolvemos.

Concluyendo, una excelente manera de plantear parte de nuestro trabajo fotográfico si no lo estábamos haciendo antes, además de un excelente ejercicio que puede permitirnos mejorar como fotógrafos y fotógrafas.

Vía | digital Photography School
Fotografía | Study de DAEllis

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