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Hiroshima

Que la nuestra es una especie animal cruel y extremadamente despreciable, aun cuando no se lo propone, es una reflexión por muchos compartida y alimentada hasta la saciedad por innumerables acontecimientos que han ido sembrando de oscuridad el devenir del hombre a lo largo de su historia. El episodio de Hiroshima es una de esas piedras con las que, espero, logremos evitar volver a tropezar.

Las de arriba son solo algunas de las imágenes que el año pasado conformaron una sobrecogedora exposición de imágenes prohibidas y olvidadas. Cuentan que tras el lanzamiento de aquellas bombas dos fotógrafos acompañaron a más de un millar de militares norteamericanos a la misma zona cero de la explosión, en este caso en Hiroshima.

Aquellos dos fotógrafos no iban para denunciar las miserias de la barbarie humana ni en busca de la gloria del fotoperiodista. Iban para documentar el daño provocado por la bomba en las construcciones, partiendo desde el mismo centro del impacto. Aquellas (éstas) fotografías sirvieron a los que las lanzaron, entre otras cosas, para blindar sus construcciones como medida de seguridad. Verdaderamente terrible.

Vídeo | ICP en Vimeo
Vía | F Stoppers
En Xataka Foto | Fotos panorámicas de Hiroshima tras la bomba atómica

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