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Anatomía de una Foto: Lucero y yo

Siempre las fotos en las que aparece la luna tienen algo de misterioso. Cuando vi la fotografía de Namor Pastor en uno de los foros en los que me muevo inmediatamente me surgió la duda de si aquello que estaba viendo era una sola toma o eran varias. La luz cuadraba por todas partes y no se apreciaba montaje digital alguno salvo que esa luna era una superluna que te miraba intensamente.

Tal vez esa luna exageradamente grande es lo que le da un punto extra a la fotografía o no, eso os lo dejo a vosotros. Claro que la fotografía había de tener truco. Tal vez haberla visto en Facebook podía despistar pero era intrigante. Vale, sí, tenía truco pero no como pensáis alguno. Pero eso os lo cuenta luego su autor, Namor Pastor. Una foto experimental y creativa de ésas a las que no a todo el mundo se le ocurriría y que me recordaba a esas imágenes de los cómics de ciencia ficción con esas lunas tan cercanas y tan grandes. La fotografía está realizada en una sola toma pero con dos exposiciones. Sí, seguramente os estaréis preguntando cómo se hizo.

Es una técnica que no es nueva pues ya con la película podía hacerse. Recuerdo que en nuestro último Galaxia Xataka Foto os contábamos algo. ¿Por qué no hacerla toma en dos y luego procesarlo a posteriori? Pues porque dicha fotografía iba a ser presentada a un reciente concurso de fotografía en cuyas normas se mencionaba la realización de una sola toma y la imposibilidad de realizar montajes. Aunque la fotografía de Namor Pastor, no resultó premiada me ha parecido interesante, por encima de lo artístico que pueda ser o no la fotografía, el que nos explique – muy divertido también – cómo realizó esa múltiple exposición, que para los que os guste la fotografía nocturna puede ser muy interesante.

Namor Pastor es aficionado a la fotografía desde hace unos años pero si hay una disciplina que le apasiona es la de la fotografía nocturna. También desde hace un tiempo va escribiendo un blog donde cuenta sus peripecias con la fotografía con el buen ánimo de compartir experiencias con los demás aficionados a la fotografía.

Datos de la toma

Primera Exposición

  • Cámara: Canon EOS 7D
  • Exposición: 149 segundos en total
  • ISO: 100
  • Apertura: f/16
  • Longitud focal: 300mm
  • Uso de trípode: Sí

Segunda Exposición

  • Cámara: Canon EOS 7D
  • Exposición: 149 segundos en total
  • ISO: 100
  • Apertura: f/16
  • Longitud focal: 8mm
  • Uso de trípode: Sí, desde la misma posición, solo cambiando objetivos

Llego al sitio y monto mi cámara (Canon EOS 7D) con el ojo de pez 8mm en el trípode. Sitúo el equipo y encuadro la fotografía base, es decir, la Plaza de Luceros en Alicante en la parte superior del encuadre y el acceso al Tram (tranvía-metro) por la parte inferior, realizo cálculos de que tiempo necesita la foto para exponerse a un f/16, diafragma que posteriormente voy a utilizar para captar la luna con el 300mm.

Una vez lo tengo, sin mover rotula ni trípode, saco la cámara con la zapata y cambio el objetivo por un 35-350mm. Este teleobjetivo por sus dimensiones y peso, tiene anclaje para la zapata, así que monto en él, la zapata de otro trípode. Todavía no he disparado.

De nuevo monto el equipo (sin tocar absolutamente nada, ISO 100, f/16, modo BULB), esta vez con el 35-350mm en un segundo trípode, que utilizo a 300mm para situar la luna en la parte superior izquierda del encuadre, donde en la fotografía base solo tenia cielo oscuro, es decir, en este primer disparo, lo único que pretendo es, que el sensor capte sólo la luna.

Rápidamente, pues a 300mm se puede ver claramente como se desplaza la luna, sujeto con una mano un filtro degradado 0,9 sobre la lente y con la otra mano la tapo completamente. Mi amigo Pablo Martínez, que me acompañaba esa noche, dispara la cámara y yo levanto la mano y la pongo rápidamente, como si de un obturador se tratase y le coloco la tapa al objetivo.

Desmonto la cámara de este trípode y cambio el 35-350mm por el ojo de pez 8mm. Hay que tener en cuenta que el espejo sigue levantado y debemos llevar cuidado de que no le llegue nada de luz (en mitad de la ciudad). Así que los dos tirados en mitad de la calle, tapándonos con una chaqueta y sincronizados para realizar el cambio.

Una vez montado el 8mm con su tapa en el frontal, me dispongo a montarlo en el primer trípode colocado en las escaleras del Tram, trípode que había situado con el encuadre deseado en el primer paso explicado al principio. Una vez en su sitio, yo me bajo a la parte inferior y aviso a Pablo cuando estoy listo, para que quite la tapa del objetivo y termine de exponerse la foto durante 17 segundos (contados por ambos en voz alta) y así el sensor capta el resto de la fotografía.

Al final el resultado es el que veis: la Luna a 300mm y la Plaza de los Luceros a 8mm. Todo en una sola toma realizando lo que se llamaría una múltiple exposición. En la edición, recupero algo las zonas mas expuestas y le doy contraste, para que los negros predominen en la parte superior y mi silueta.

Dispongo de un solo equipo, como muchos de vosotros, supongo. Y, en principio, he de confesar que me daba pavor realizar una toma así, pues temía quedarme sin cámara un tiempo porque me diese algún problema. El miedo que tenia, es que si le decía a la cámara que cerrase el diafragma del 300mm a f/16, era probable que al cambiar al 8mm, la cámara siguiese emitiendo la señal y al reconocer un objetivo nuevo, con otro diafragma, diese error. Claro, que el 8mm es totalmente manual y carece de contactos, así que pensé que si la cámara emitía la señal, no tendría retorno, por esto mismo me decidí.

Pero vamos, esto es algo en lo que pensé sin tener mucha idea de como funciona en realidad. Espero haberme explicado con claridad, muchas gracias.

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