Compartir
Publicidad
Publicidad
Los secretos de la velocidad de obturación
Tutoriales

Los secretos de la velocidad de obturación

Publicidad
Publicidad

La velocidad de obturación es uno de los tres pilares de la exposición. Ya hemos visto cómo funciona el diafragma, y todas las posibilidades que ofrece. Hoy vamos a conocer los secretos de la velocidad de obturación, desde su propia denominación hasta cómo conseguir diferentes efectos solo con su control preciso.

Como siempre, antes de empezar a analizar todas los secretos de la velocidad de obturación deberíamos buscar una buena definición para entender perfectamente de qué estamos hablando. Y sobre todo decidir si es correcto hablar de velocidad de obturación o sería más adecuado referirse a tiempo de obturación. En este caso voy a utilizar una fuente original, que no es otra que Ansel Adams:

Es el intervalo de tiempo, que se controla mediante el obturador, durante el cual se permite el paso de la luz a través del objetivo para exponer la película.

Por supuesto habría que actualizar la definición cambiando película por sensor. Pero todo lo demás se adapta perfectamente a los tiempos que corren. Hoy en día los obturadores son plano focales o electrónicos, y por supuesto estos últimos permiten una precisión sin parangón respecto a los plano focales que tenemos en nuestras réflex. También existen los centrales

  1. Plano focal: Va montado cerca del sensor y consiste en dos cortinillas que funcionan con suma precisión. Cuando se libera la primera recorre todo el sensor permitiendo que reciba la luz. La siguiente sale a continuación en función del tiempo de obturación que hayamos elegido. Nunca, salvo en velocidades muy lentas, está expuesto a la luz todo el sensor. En realidad estamos ante un barrido de la realidad. Esto provoca una serie de problemas que todavía hoy se sigue arrastrando.
  2. Central: Es el tipo de obturador de las cámaras de formato medio, como las Hasselblad. Una serie de laminillas en el interior del objetivo que permiten tomar una instantánea real, pues captura toda la escena en un solo tiempo.
  3. Electrónico: Funciona encendiendo y apagando el sensor de imagen de la cámara para controlar la exposición en función del tiempo elegido. Es más silencioso y preciso.
Obt Vi Grand Prix of the A.C.F., 1913. La mejor forma de entender cómo funciona el obturador plano focal. Es una sucesión de instantes

Los plano focales y los electrónicos presentan el mismo problema, que es la posible distorsión del objeto fotografiado, pues nunca se impresiona en el sensor todo de golpe, bien por el desplazamiento de las cortinillas o por el corte de la corriente. Es muy famosa, para describir el problema, una de las primeras fotografías de Lartigue.

Obt Iv 1/2000

Esto estaba solucionado en las primeras cámaras, pues el obturador no era otro más que la tapa del objetivo. Solo tenías que contar el tiempo, normalmente en segundos, por la baja sensibilidad, y listo. O apostar por una de formato medio.

¿Velocidad de obturación o tiempo de obturación?

Una de las grandes discusiones de los fotógrafos en las charlas de las asociaciones o a la hora de la última cerveza. Todo el mundo habla de velocidad de obturación, pero los detractores dicen que no hay un desplazamiento. Por tanto rechazan esta traducción del inglés shutter speed y prefieren hablar de tiempo de obturación.

Obt Iii 1/30

Pero todo depende de como lo miremos. Realmente hay un desplazamiento de las cortinillas, que alcanzan velocidades extremas en un corto espacio de tiempo. ¿En qué nos fijamos? ¿De qué hablamos entonces? Tiempo de obturación parece más apropiado para lo que realmente hace el obturador, pero desgraciadamente me parece difícil terminar con una tradición de años, aunque si empezamos ahora...

De todas formas, para facilitar el trabajo de los fotógrafos y establecer una relación lógica con los diafragmas, los tiempos de obturación están en progresión geométrica con una relación 1:2. Así, cada cambio equivale a la mitad o al doble del valor contiguo:

1 sg, 1/2, 1/4, 1/8, 1/15, 1/30, 1/60, 1/125, 1/250, 1/500, 1/1000...

¿Con qué tiempo de obturación trabajo?

Todo depende de lo queramos conseguir, por supuesto. No hay reglas escritas y si las veis por ahí, lo mejor que podéis hacer es envolver el bocadillo de la excursión fotográfica del día con ellas. Hoy en día no debemos tener ninguna limitación. Puede depender del tipo de fotografía que hagamos. Pero es como el mundo de la moda. Hoy puedes ir con hombreras y nadie te puede decir nada. Es la libertad absoluta.

Hablan de velocidades lentas o rápidas. La diferencia entre una y otra depende del objetivo que utilicemos y de la velocidad del objeto que fotografiemos, así como su distancia respecto a la cámara. Me explicaré.

Obt V 115 1/15

Para empezar la velocidad de obturación mínima a la que tenemos que trabajar con un objetivo es la inversa de su distancia focal. Para ser más claro, si estamos trabajando con un 50 mm la velocidad mínima de obturación para evitar que la fotografía salga movida será 1/50 o la opción conservadora más cercana 1/60.

Si estamos trabajando con cámaras con sensores más pequeños conviene ser igualmente conservador y disparar con su equivalente a 35 mm. Y si tenemos un zoom entre las manos la regla se aplica a la mayor distancia focal.

Obt I También 1/30

Respecto a la velocidad del objeto no es lo mismo detener a Usain Bolt que a un señor de 90 años. Los tiempos de exposición tienen que ser razonablemente distintos. Más rápida para congelar al velocista y más lenta para el abuelo. La distancia influye y mucho, así como el objetivo que estemos utilizando. No es lo mismo disparar con un 300 mm que con un 16 mm a un objeto en movimiento a distancias distintas.

El trípode y el tiempo de exposición

Eso sí, la clave para conseguir la máxima nitidez y la mínima trepidación es disparar siempre con la cámara sobre trípode, aunque usemos velocidades muy rápidas. Es verdad que ahora tenemos objetivos estabilizados que permiten disparar a velocidades muy lentas, pero nunca mejorarán a un soporte sólido y robusto.

Y si estamos trabajando con velocidades muy lentas, por debajo de la inversa de la distancia focal de nuestro objetivo, necesitamos el trípode más que el aire que respiramos. Es fundamental para difuminar el agua, para grabar las estelas de los coches o para impresionar las estrellas en el sensor.

Con él siempre mejoraremos la nitidez de nuestras fotografías, por encima de subir los tiempos de exposición. Pero como he dicho antes, siempre nos queda la experimentación, nuestros gustos y nuestro estilo. La trepidación por velocidades de obturación lentas no es mala, es expresiva siempre que esté justificada.

Obt Ii Con trípode

Y si de todas formas no nos sirven los tiempos que nos da la cámara en una situación de luz dada, siempre podremos trabajar con el diafragma y la sensibilidad, pero esto ya lo veremos más adelante. Ahora es tiempo de practicar.

En Xataka Foto| Cinco consejos para aprovechar bien velocidad de obturación según la situación

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos