Anthony Dod Mantle recogió ayer el Óscar a la mejor fotografía por su trabajo en Slumdog Millionaire, una película que nos pone en la piel de Jamal Malik, un adolescente pobre de Bombay (India) que concursa en el programa “¿Quiere ser millonario?”. A lo largo de la película, plagada de flashbacks, iremos conociendo como aprendió Jamal las respuestas a las preguntas, y como se desarrolla su historia de amor.
En el aspecto visual, Slumdog Millionaire impresiona. Desde su ritmo vibrante, hasta la expresividad del color. Si te gusta la fotografía, no te resultará difícil imaginar cada plano, cada escena, como una fotografía perfecta. Es más, yo volvería a ver la película nada más que para dejarme inspirar un poco.


