Panasonic Lumix DMC-3D1

Desde hace algún tiempo estamos observando que el campo de la Imagen en general comienza a apostar por soluciones que permitan acercarnos a lo que son las tres dimensiones. Tras décadas enteras en reflejando el mundo real o el imaginario en soportes de 2 dimensiones parece que los fabricantes apuestan por darle una vuelta de tuerca al asunto y empiezan a ofrecer soluciones, lo vemos en el cine y en la fotografía. En el artículo de hoy os contaremos cómo hemos comenzado fotografiando en 3D con Panasonic. En mi opinión (acertada o no), me parece que aún estamos al comienzo del camino, al menos en lo que a Fotografía se refiere. Pues a diferencia del cine donde se nos ofrece el 3D para ver una película y se nos facilitan las correspondientes gafas llegando de esa manera simple al público en general, a la hora de realizar fotografía en 3D para el público en general el desembolso es bastante más grande. Por ahora, además del dispositivo de captura, para poder disfrutar del 3D dependemos también del dispositivo de visualización, que habitualmente será una televisión de las llamadas 3D o bien de un ordenador cuya tarjeta gráfica soporte también dicho formato. Por eso hemos querido probar en los últimos meses algunas de las soluciones que, en este caso, Panasonic, uno de los fabricantes que más apuesta por este campo, está ofreciendo. Así hemos probado la Panasonic Lumix GF3 (ligera, opciones manuales y bastante intuitiva) más un objetivo 3D LUMIX G 12.5mm / F12 así como la compacta Panasonic Lumix DMC-3D1 (fácil, con 2 objetivos integrados permitiendo su uso para 2d y 3D). Todo ello en conjunto con una televisión 3D de 37" de la serie Viera simplemente introduciendo en la ranura prevista la tarjeta de la cámara, o conectando ésta al propio televisor mediante cable. Por supuesto, venía con sus correspondiente par de gafas. Los dispositivos de captura 3D Como hemos mencionado los dispositivos que nos han permitido la captura de imágenes tridimensionales han sido el objetivo 3D LUMIX G 12.5mm / F12 montado en la GF3 y la Lumix DMC-3D1. Sin entrar en detalles me ha parecido mejor resultado a primera vista las fotografías tomadas con la Lumix DMC-3D1 a pesar de ser una compacta ya que la combinación del ese F12 con La GF3 no me ha entusiasmado, la verdad. Primero porque el pancake 3D usado con la GF3 tiene una luminosidad bastante pobre (estamos hablando de F12) por lo que aunque la calidad de la GF3 se le presupone mejor que en la 3D1 en este caso para mí el inconveniente es el objetivo. Montada la cámara incluso sobre trípode la GF3, me costó realizar fotografías pues el resultado no me convencía. De esta forma o las condiciones de luz son muy buenas o tienes que sacrificar bastante ISO al usar este objetivo. En cambio las sensaciones con la Lumix DMC-3D1 son mucho más positivas. No es de extrañpar pues es una cámara pensada y diseñada a tal fin, con sus fallos y aciertos pero que consigue alcanzar su objetivo principal. No hay más que reseñar que, para poder producir imágenes digitales estéreo con un solo disparo, posee de dos objetivos zoom telescópicos con focales de 5,7-18 mm (equivalente a dos 25-100 mm f/3,5-4,9). Además decir que cada uno de los objetivos está compuesto por 10 grupos a partir de 11 lentes y 5 de ellas son asféricas. El cambio para intercambiar de 2D/3D es mediante un pequeño botón que lo hace muy sencillo. En cuanto manejabilidad y usabilidad la cámara se comporta muy bien. No pesa mucho y cabe en cualquier bolsillo, aunque no llega a poder decirse que sea una cámara bolsillera. Lo que menos me gustó es la pantalla táctil Los dispositivos de visualización 3D Como hemos mencionado aquí el proceso es simple. Insertas la tarjeta en la televisión, automáticamente comienza la visualización de las fotografías tal como podéis ver en la imagen superior. Recomendable, encender las gafas 3D, acostumbrado a las del cine, no lo sabía y no hacía más que seguir viendo doble. Solventado el problema, las gafas funcionan muy bien y la visualización es muy buena. En caso de no usar las gafas se vería así: Conclusiones El efecto 3D resultó muy realista, donde mejor lo pude comprobar es en una de las fotos que hice sobre un pivote de esos para impedir que pasen los coches y funcionó muy bien (con la flecha blanca al ver la imagen 3D se produce un desplazamiento que hacía como el pivote saliese de la escena). Con buena luz funciona estupendamente tanto la Lumix DMC-3D1 como con la GF3 con el objetivo 3D. El problema es que depende de cómo hagas las fotografías no en todas la sensación de profundidad que se transmite es la misma. Si buscas ángulos, puntos de fugas y líneas el efecto 3D se potencia. Según te desplazas de un lado a otro el efecto se mantiene y varía la posición. La calidad es más que suficiente y bastante buena diría yo, con cualesquiera de los modelos para poder disfrutarlo en una televisión de este tipo. En contra está un elevado desembolso si lo que deseas es realizar fotografías en 3D sin más ánimo que disfrutarlas con tus allegados. La televisión viene con un solo par de gafas por lo que supongo que más gafas se venderán aparte. Por lo que resulta un punto en contra de disfrutar más de una persona de la visualización en 3D. Al respecto de las gafas, nada más ponerlas, como decíamos te advierte para que no abuses demasiado de ellas pues puedes llegar a marearte cosa que tras un rato empieza a suceder y en mi caso, además de mí, lo probaron 2 personas más. Si además, en tu caso, usas gafas, resulta una incomidad añadida. Con ello más que el problema esté en las cámaras Sin embargo, he de decir que la experiencia con sus pros y sus contras resultó positiva. Puede ser una buena solución para aquellos que os gusten las experiencias en 3D de forma muy similar a como lo podemos ver en el cine. Fotografía | Axel Montero

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