
Hace un par de años ya os hablamos del experimento de enviar una Pentax K10 al espacio. Parece que algunas cámaras réflex pueden estar mejor dotadas para este tipo de experimentos por su construcción más robusta, pero Colin Rich se ha encargado de demostrarnos lo que se puede hacer con una compacta, en este caso dos.
Para su experimento Pacific Star II, Colin utilizó dos cámaras compactas Canon, que compró en e-bay, a las que tuvo que modificar el firmware para que dispararán intervalos de tres fotografías cada tres minutos y grabaran un vídeo de un minuto cada cuatro. Fabricó un compartimento con poloiespán para alojar las cámaras y las ató a un globo sonda de fabricación casera.



