La nieve y el frío nos ofrecen un sinfín de posibilidades fotográficas que no debemos dejar escapar pese a las condiciones meteorológicas poco agradables a las que tengamos que enfrentarnos. Especialmente si cae una nevada histórica como la que cayó en Mallorca durante el fin de semana pasado, donde las fotografías se convierten con el tiempo en un documento gráfico muy importante.
El frío y la humedad, no nos afectan sólo a nosotros, sino que nuestro material también puede sufrir si lo llevamos a condiciones climatológicas más adversas. Por eso además de controlar la exposición en la nieve, tenemos que aprovechar los fenómenos meteorológicos que habitualmente acompañan las nevadas para sacar nuestras mejores fotografías pero sin descuidar nuestro material.
Por eso vamos a ver cómo podemos sacar el máximo partido en algunas situaciones en las que podemos encontrarnos habitualmente al fotografíar con frío, pero teniendo en cuenta algunos detalles que pueden hacernos pasar ese “mal rato” de una forma más llevadera a nosotros y a nuestro material.




