
Para la mayoría de los aficionados a la fotografía Leica es sinónimo de precisión y excelencia. Alrededor de la marca alemana se ha creado un halo de magia.
La mayoría de sus cámaras, sus lentes y muchos de los fotógrafos que las usan se han convertido en hitos de la historia de la Fotografía.
La Noctilux, de 50mm y f/1.0, es una de esas ópticas que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un objeto de deseo, un fetiche para fotógrafos amantes de Leica.



