Como puerta de entrada al mundo del formato completo, la cámara Canon EOS 6D es un sueño para los fotógrafos que quieran dar el salto al mundo profesional sin arruinarse en el intento, una compañera de viajes impecable y una gran elección para la fotografía de retratos y paisajes. Si ya tienes la tuya, atento a estos consejos para capturar imágenes inolvidables con tu nueva Canon:
Cuando no hay tiempo: reivindicando la importancia del modo automático
No puedes pedirle a las gaviotas que vuelvan a volar hacia ti. Ed Schipul / Canon EOS 350D
Cuando nos iniciamos en el mundo de la fotografía digital lo normal es comenzar utilizando a todas horas el modo automático y poco a poco ir atreviéndonos a controlar por nosotros mismos cada vez más parámetros hasta convertirnos finalmente en unos maestros del modo manual. Llegados a este punto no hay vuelta atrás y volver a utilizar el modo automático es motivo de vergüenza y escarnio, ¿verdad? ¡Pues claro que no!
Las herramientas están para utilizarlas y eso es lo que es el modo automático, una herramienta tremendamente útil en situaciones en las que no tenemos tiempo para valorar las condiciones de luz, ajustar la sensibilidad, apertura y/o velocidad pertinentes, el punto de enfoque... Situaciones como las que sin duda se producirán este verano o durante tu próximo viaje, cuando vayas moviéndote del interior al exterior en un cumpleaños con los consiguientes cambios radicales de luz, o paseando por una calle con la cámara colgada al hombro cuando veas una fotografía única de las que duran un instante.