
Juntar dos aficiones como la pasión por la aeronáutica y la fotografía puede hacerte ganar el simpático término de aerotrastornado, el que ya conocerás si eres un habitual de la blogosfera española al haberlo leído seguramente en Microsiervos.
En el plano personal, he de decir que no siento una especial atracción hacia estos hitos tecnológicos que han permitido al ser humano alcanzar el sueño de volar, ni por su fotografía. Pero sí que me llaman la atención las buenas fotografías (u originales) de este mundillo.



