
No hay cosa que de más coraje que llegar a casa tras una buena sesión de fotos que ver, al descargar las fotos en el ordenador, que aquella foto maravillosa que creíamos haber clavado (y que parecía perfectamente nítida en el LCD de nuestra cámara) está borrosa.
Una foto sale borrosa principalmente por dos problemas: no disparamos a la velocidad suficiente para congelar la escena o no tenemos bien estabilizada la cámara.
Desde Xataka Foto no queremos que esto nos pase, así que ya tengas una compacta o tengas una réflex seguro que te sirven estos ocho consejos que os traemos hoy:


