
Si prescindimos del rostro, quizás no haya otra parte del cuerpo humano con tanta capacidad de explicar historias o reflejar vida como las manos. Manos de bebés, de ancianos, tatuadas, en plena acción… Ya lo avisamos cuando le dedicamos un buen rato a reflexionar sobre los retratos: no subestimes nunca el poder expresivo de esta parte del cuerpo, puede ser un motivo de alto interés y el medio para lograr fotografías muy, muy interesantes.
Vamos a darle un par de vueltas al asunto con el objetivo de sensibilizarnos un poco con este motivo y que lo tengamos en mente cuando nos encontremos en plena sesión de retratos.



