
Es probable que en una noche de verano, en una de esas en las que el calor no te deja dormir, hayas tenido la pesadilla de que todo tu archivo fotográfico se esfuma como por arte de magia. Ahora lo ves, ahora no lo ves.
Son múltiples las maneras en las que puede suceder y es más frecuente de lo que creemos. Un golpe a ese preciado disco duro, DVD’s con los terribles “errores de redundancia cíclica”, etc.
Pues no te sientas raro. Somos muchos los ciudadanos que compartimos ese sentimiento. De hecho, un estudio acaba de afirmarlo: “Las fotografías son lo que más valoran los españoles”



