
Siempre he admirado a los fotógrafos capaces de capturar el alma de sus retratados o la esencia de un lugar concreto. Esas imágenes que no sólo cautivan por su belleza estética sino por transmitir una historia, un sentimiento o una sensación profunda. Zhou Mi es de esos fotógrafos capaz de extraer todo la fuerza posible de las personas, situaciones y lugares que captura con su cámara.
Es un ingeniero chino que descubrió la fotografía de casualidad y se enamoró de ella. Lleno de sensibilidad y con la experiencia vital de viajar por el mundo sus imágenes no dejan indiferente. Su estilo es elegante, certero y que evidencian que posee una mirada privilegiada para la fotografía.



