
Estoy seguro de que no soy el único que, antes de saber qué es el “camera tossing”, lo ha practicado. Se trata, simplemente, de jugar con el azar, la luz y la fotografía.
¿Cómo? Sencillo. Consiste en poner nuestra cámara en movimiento mientras ésta practica una exposición larga. El resultado, como suponéis, es impredecible.
El momento perfecto para llevar a cabo esta práctica, como supones, es la noche, momento del día en el que la oscuridad y, sobre todo, las fuentes de luz artificial toman protagonismo. Veamos cómo se hace.



