
Parece que soplan nuevos vientos en el mundo de las compactas, y esto es algo que ya de por sí es raro. ¿El protagonista? Panasonic, que, de repente, ha dado un golpe sobre la mesa con una cámara que va a dar mucho que hablar, la nueva DMC-LX3.
Primero fueron varias incursiones de modelos algo alternativos, como la Ricoh GR o la Sigma DP1. Ahora la LX3 trata de combinar algunos de sus aspectos con la polivalencia de las compactas convencionales, y parece entrar con fuerza de cara a un segmento más amplio de usuarios, tratando de conquistar a quienes quieren una compacta de alta gama que, al margen de los megapíxeles y los detectores de sonrisas, da calidad y polivalencia con prestaciones útiles.



