
La noticia del terremoto de Haití nos pilló por sorpresa, como siempre suelen ocurrir estas desgracias, y ver cada día las noticias sobre las penurias que están pasando sus habitantes hace que los sentimientos se remuevan en nuestro interior.
Personalmente intento imaginarme las tristeza y desesperación que deben estar sufriendo estas personas y estoy seguro de que no llego ni a aproximarme un poco a su dura realidad. Si estás leyendo esto deberías pensar que, a pesar de la crisis, somos unos privilegiados, primero por estar aquí y luego por lo que tenemos, sea mucho o poco.



