
Hace poco conocíamos la mala noticia de que otro fotoperiodista ha fallecido. Una pésima noticia que se suma a la también reciente de Emilio Morenatti, un fotógrafo, amante del riesgo, que ha perdido un pie en un atentado en Afganistán, el pasado mes de agosto. Pocas veces podemos valorar conciencudamente el trabajo de estos valientes que se la juegan para informar gráficamente a todo el mundo.
Su valor, atrevimiento y su capacidad para retratar los conflictos es digno de elogio. Si además, como el caso de Emilio Morenatti, sus resultados son notables, bien merece el aplauso, apoyo y también la admiración profunda por su trabajo. En el blog Captured, del diario Dever Post se puede ver una selección de sus mejores fotografías, a lo largo de varios años al pie del cañón, en los conflictos bélicos más destacados.


