El estrés del día a día quizá no nos ha dejado disfrutar de nuestro entorno , pero si detenemos el tiempo por un momento, miramos a nuestro alrededor y analizamos el paisaje urbano, nos daremos cuenta que miremos dónde miremos, está lleno de formas geométricas.
Una de las mejores formas para hacer una buena geometría urbana es contemplar el paisaje de una forma diferente. Cambiar nuestro chip e intentar no ver el todo como un conjunto sino profundizar en los grandes objetos. De esa forma nos sorprenderemos viendo que hay vida más allá del edificio que tenemos delante nuestro.





