
La aparición de la Nikon D90, con posibilidad de grabar vídeo de calidad, me recuerda una conversación que mantuve hace unos meses con un compañero que trabaja en una de las agencias de noticias más grandes y respetadas de este país.
Me comentaba que de un tiempo a esta parte sus jefes sondeaban a la plantilla a diferentes niveles para ver cómo aceptarían convertirse en algo así como “reporteros totales”. Esto es, que más o menos todos hagan de todo. Que el fotógrafo haga vídeo, además de fotos, el redactor fotos además de texto, etc.
En este punto, este que escribe ve su corazón dividido. Por el lado tecnológico me parece un avance estupendo que facilitará mucho la vida al aficionado a la imagen digital. Cargará menos peso y disfrutará más por menos. Pero como currito de medios...



