Cuando me decidí por una CSC en formato micro 4/3, uno de los motivos que inclinó la balanza hacia Olympus fue el reducido tamaño de su 14–42mm, mucho menor que el equivalente Panasonic. La comparación no es justa (Olympus estabiliza en el cuerpo y Panasonic en el objetivo), pero la realidad era esa.
Todo eso ha cambiado con la nueva versión del zoom estándar para la gama “G” de Pana, al que han venido a denominar “X”: una pequeña obra maestra de la ingeniería que ha conseguido encajar un zoom 3x en un tamaño pancake.
Para ello ha tenido que darle una nueva concesión a la electrónica frente a la óptica, sustituyendo las ruedas de zoom y enfoque por dos pulsadores, y obviando la rosca para filtros. Aún así, el resultado impresiona, consiguiendo un tamaño que en su reciente cuerpo GF3 compite de tú a tú con el de las compactas avanzadas.
Después de algunas semanas tras su anuncio, comienzan a llegar las primeras pruebas, y se confirma lo que esperábamos: una calidad y funcionalidad más que suficientes (hablamos siempre de un zoom de kit), y un tamaño similar a su clásico (y excelente) Panasonic 20mm f1.7.









