
La policía inglesa ha sido acusada de abusar del su poder sobre las leyes anti-terroristas en una serie de incidentes, que son de lo más extraños. Los fotógrafos implicados fueron interrogados por la policía por hacer fotos inocentes de los destinos turísticos o incluso una tienda de Fish’n‘chips.
La policía tiene la autorización de parar y registrar a cualquiera en una denominada zona con la Autorización de la Sección 44 sin ningún tipo de explicación. Pero los fotógrafos aficionados y profesionales se han quejado de que son detenidos y tratados como terroristas potenciales en una misión de reconocimiento con mucha asiduidad.
Por ello, el Revisor independiente del Gobierno de las leyes contra el terrorismo, advirtió a las fuerzas policiales a ser más cuidadosos en su forma de tomarse al pie de la letra la ley.



