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La colección privada de fotografía de Helmut Newton

La colección privada de fotografía de Helmut Newton

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La colección privada de fotografía de Helmut Newton

En la Fundación Helmut Newton de Berlín, uno de los museos de la fotografía de Alemania, podemos ver la exposición permanente 'Private Property' (Propiedad privada). Es la colección privada del genial y controvertido fotógrafo y entender el excesivo mundo de un artista polémico.

Cuando tienes la suerte de ser coleccionista, te defines. Bien por los amigos artistas que tienes bien por tus gustos. En el caso de Helmut Newton nos permite conocer a los amigos del matrimonio indestructible y los gustos de un fotógrafo reconocido por sus excesos estéticos.

La Fundación Helmut Newton, en la ciudad de Berlín, fue inaugurada por el propio autor meses antes de morir en 2003. Como podemos leer en la página oficial:

La Fundación Helmut Newton fue creada por el propio Helmut Newton a finales de 2003. Es una Fundación registrada según la ley suiza en Zurich, Suiza. La HNF es una fundación internacional dedicada a la promoción, preservación y presentación de las obras fotográficas de Helmut y June Newton, que bajo el nombre de Alice Springs también ha producido un cuerpo significativo de fotografía de retratos desde 1970. En sus inicios, Helmut Newton dotó a la Fundación de numerosas fotografías originales que constituyen una parte importante de su obra artística. En octubre de 2003, la HNF firmó un acuerdo formal con la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano (Stiftung Preußischer Kulturbesitz) que permite a la Fundación Helmut Newton el uso ilimitado de las plantas bajas y primeras del antiguo casino militar de Berlín-Charlottenburg (Landwehrkasino) con fines de exhibición. A lo largo de una serie de exposiciones se presentarán diversos aspectos de las obras polifacéticas, innovadoras y provocativas de Newton. Las obras de otros artistas y fotógrafos también se presentarán en diálogo con la obra de Newton.

Cuando te escapas a esta ciudad, si eres fotógrafo, ir a este museo es una obligación. La exposición permanente es una idea genial que tendría que ser la tónica general de todos los países para reconocer el trabajo de los más grandes. Sería maravilloso tener acceso a la vida privada de Richard Avedon, de Cartier Bresson, de Eugene Smith... para saber qué les llevó a mirar de semejante forma.

Qué podemos ver en la exposición

Entrar en estas salas debe ser como entrar en su mente. Allí están sus cámaras, sus documentos, y las fotografías que adornaban las paredes de su casa de Montecarlo. Allí, donde se despertaba cada mañana, donde iba al baño o se sentaba después de llegar de viaje, tenía colgadas en las paredes las fotografías que seguro que le inspiraban.

Es la última adquisición para la exposición permanente. Encima todas las fotografías estaban hechas por sus amigos, por sus compañeros de profesión. Lo más llamativo es que eran Richard Avedon, Alberto Korda, Man Ray, Jeanloup Sieff, Brassaï...

Newton5 Una de las obras de Richard Avedon

Es una selección de fotografías de valor incalculable. Es el olimpo de los fotógrafos. Muchos museos pagarían cifras astronómicas por alguna de estas copias que sus amigos se intercambiaban. Es la mirada perfecta del siglo XX. Y una idea para todos los fotógrafos.

Hacer una colección de fotografía con nuestros amigos

¿Y si todos hiciéramos los mismo? Es una costumbre que se ve muy poco actualmente. Pero no estaría mal que volviera. En asociaciones, en fiestas de guardar o simplemente por cualquier motivo peregrino, deberíamos intercambiar fotografías con nuestros compañeros fotógrafos.

Newton6 La mítica fotografía de Korda

Poco a poco, tendríamos una pequeña colección digna de mención. Y nuestro trabajo estaría en otras colecciones. Aparte del gusto de regalar (hay pocas cosas que superen esta sensación) puede que en el futuro estemos en un futuro en algún museo como una pequeña joya.

Y a lo mejor, sin darnos cuenta, formamos parte de un grupo que dentro de unos años tendrá un lugar en los libros de historia, como ha ocurrido con el grupo AFAL, por poner un ejemplo cercano. Soñar es gratis. Desde luego hacer una colección solo tiene sentido si lo hacemos por el mero gusto de compartir nuestras obras con los demás. En este mundo cada vez tiene menos sentido la especulación. ¿Qué os parece?

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