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"Me interesa el mar como cliché fotográfico", Ignacio Navas, autor de "Cosas que pasan junto al mar"

"Me interesa el mar como cliché fotográfico", Ignacio Navas, autor de "Cosas que pasan junto al mar"
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Hasta el 26 de junio podemos disfrutar en el Centro de Arte Contemporáneo Huarte (Navarra) de la exposición fotográfica "Cosas que pasan junto al mar" del fotógrafo Ignacio Navas, dentro de la exposición de los becados por las Ayudas para artes plásticas 2015 del Gobierno de Navarra.

Se trata de un nuevo proyecto que llega tras el gran éxito de su trabajo "Yolanda". Hablamos con el autor sobre su proceso creativo y de las metas a las que ha pretendido llegar con este trabajo.

Cosas que pasan junto al mar es en cierta forma un resumen de lo que su nombre indica, un compendio de momentos y situaciones, de las que no tenemos demasiada información y que sin duda, nos permite confabular múltiples posibilidades e interpretaciones.

Has declarado previamente que el mayor acto político-social que puede ser provocado desde el terreno del arte es llevarnos a actitudes como la imaginación, porque conducen a subvertir la realidad.

¿Por qué esa marcada necesidad de soñar en este nuevo trabajo?

“La imaginación contrapone lo posible a aquello que es real” decía Jan Švankmajer. No hay nada más subversivo que la imaginación, y la fotografía puede ser una forma para agitarla. La imaginación no es solo visual, las ideas y los conceptos también son parte de la imaginación. No diría que es una necesidad de soñar, creo que más bien es una necesidad de tomar una posición como fotógrafo. Yo no sé si lo he conseguido, o si lo conseguiré algún día, pero me gusta tenerlo presente. Es una idea alentadora.

La fotografía como práctica se está redefiniendo, también su rol: ya no somos los fotógrafos los que contamos cosas mediante imágenes, todas las personas se comunican en su día a día mediante fotografías y es realmente positivo. Ahora nos toca retorcer el lenguaje para llegar a otros lugares todavía más interesantes y ser irreverentes o inocentes o incoherentes, o lo que necesitemos, y aportar un relato complejo a quien quiera acercarse a nuestro medio.

Me gusta esta idea de tener con nuestros proyectos un reducto de independencia, una complicidad sin filtro con el espectador comunicándonos mediante imágenes.

Mar 10

Eres un fotógrafo que tiene muy presente la tierra que pisas y de la que viene .Te has pateado la periferia madrileña, la ciudad que te acoge y te hace crecer como artista, vuelves a los tonos tierra y rojizos de tu Navarra natal para intentar entender un poco el lío que es España y te pierdes por los archivos fotográficos de tu familia.

Todo estos trabajos tienen un sendero común, del que sales en este nuevo trabajo, que parece la buscada necesidad de salir de la hasta ahora línea de trabajo y donde parece que el límite que marca el infinito del mar puede ser un buen camino a tomar para emanciparte.

¿Hasta qué punto tenías una necesidad de romper con lo que estabas haciendo?

Al trabajar en El Norte no lograba alcanzar el punto que buscaba porque el lenguaje que estaba utilizando no funcionaba bien en este proyecto. Realmente no te se explicar muy bien por qué pero así lo sentía. Creo que buscaba ideas demasiado concretas y el lenguaje se veía relegado a resolver la imagen. El resultado era que estaba narrando cosas de una forma excesivamente literal, estaba utilizando un lenguaje agotado porque tendía a ser demasiado descriptivo. Creo que ya no tiene sentido desarrollar ese proyecto así, porque en los periódicos locales, los archivos municipales o en los perfiles de Facebook se generan imágenes constantemente que sirven para crear ese relato.

Necesitaba encontrar otro camino que pudiera encauzar el proyecto de forma sólida. Esto me hizo pensar que necesitaba dar más importancia al lenguaje y no dar tanta a los sujetos o a la edición. Decidí ponerlo en pausa y volver sobre los pasos que había dado. Revisé mi archivo y empecé a ver fotografías de la temporada que viví en Italia (2011-2012), decidí ordenarlas de nuevo y hacer una maqueta para un fanzine sacando de mi cabeza estructuras y herramientas que había aprendido en la escuela de fotografía y que todavía eran mis muletas para caminar.

En Italia me encontraba en un país extraño y agitado políticamente, realmente no sentía estar comprendiendo lo que pasaba a mi alrededor, por lo que no veía sentido a iniciar ningún proyecto sobre aquello. Venía de disparar en blanco y negro y me propuse aprender a disparar en color, aprender a ver en color. Al focalizarme de forma obsesiva en un elemento tan concreto, estaba tomando consciencia del lenguaje visual desde uno de sus puntos básicos. Al revisarlo, me di cuenta de que no solo necesitaba profundizar en ello antes de poder avanzar, sino que también necesitaba cambiar la ecuación de El Norte, aceptar la naturaleza no literal de la imagen y comenzar a construir desde otras estrategias para cerrar el proyecto.

Últimamente estoy volviendo mucho al trabajo de Luigi Ghirri, especialmente su trabajo “Atlante”

Mientras estudiaba el funcionamiento de la imagen y buscaba nuevos lenguajes me interesó mucho la fotografía japonesa porque de alguna forma aceptan esta forma de ser propia de la imagen y la incorporan a su práctica. Desde los años 70 (a partir de Provoke) entienden que la imagen es un dispositivo que no trabaja en una sola dirección, sino que pone en marcha una serie de mecanismos capaces de transmitir de una forma desdibujada, capaces de poner en marcha un tren de intuiciones o emociones que se dirigen hacia el espectador y construir un relato desde ahí. Rompen la literalidad que tenemos en cierto “documentalismo subjetivo”.

Estos esquemas no son solo exclusivos de la fotografía japonesa, en Europa también hay ejemplos de este tipo de proyectos. Últimamente estoy volviendo mucho al trabajo de Luigi Ghirri, especialmente su trabajo “Atlante”. En estas obras encontramos claves para replantearnos la forma de narrar de la imagen documental y las posibilidades del medio.

Mar 04

En este nuevo trabajo el color y las dominantes cromáticas tienen un peso específico, además de las "imperfecciones" fotográficas, con las que juegas y defiendes. De hecho, revindicas las imperfecciones que se están generalizando con la nueva fotografía móvil (errores de lente, dominantes de color...) para apropiarte de ellas e intentar crear nuevos mecanismos visuales.

¿De qué forma te ha influido el universo de la fotografía móvil y cómo lo has readaptado en tu trabajo?

Más que el universo de la fotografía móvil fueron esos defectos. Comenzó cuando retome aquellas fotos de Italia. De nuevo el punto de partida de de este proceso fue el color. Primero fue tratar de ordenar el color en la toma, el siguiente paso vino cuando volví a una de las fotografías salida de un álbum familiar.

Mi tío y mi tía se encuentran frente a un pantano en un día gris, casualmente vestidos con tonos muy neutros, el agua y la tierra del pantano casi de la misma tonalidad que el cielo, incluso un coche del que solo destaca su faro rojo se funde en la imagen con la potente dominante cían que le otorga fuerza a la imagen. Esa dominante es el resultado de haberse equivocado con el carrete, utilizaron una película para luz de tungsteno en vez de una para luz día.

Si miramos las fotografías que están en los álbumes personales y las redes sociales, encontramos imágenes tartamudas

Siempre cuento que Wolfgang Tillmans hace fotografías en 35mm porque dice que así es como ve el mundo la mayoría de las personas. Yo creo que hay que dar un paso más allá, si miramos las fotografías que están en los álbumes personales y las redes sociales, encontramos imágenes tartamudas. Fotografías con defectos en su lenguaje que vienen de errores en el proceso técnico. Trato que esa sea la base de este lenguaje.

Una vez ya sabía como ordenar el color y los neutros en la toma, el siguiente paso fue utilizar película caducada, al interpretarla buscaba exagerar la dominante de color que adquiría y teñía las escenas, eso luego me llevó a buscar forzar ese proceso de caducidad y finalmente a incorporar a la toma filtros de corrección de color, para descorregir el color.

Pero el color no es un fin en si mismo o el tronco del trabajo, es solo una herramienta que me ayuda a comunicar: sirve junto con el resto de herramientas para materializar una forma de acercarse a las experiencias y a las situaciones cotidianas.

Mar 07

Para tí, como fotógrafo nacido en Navarra que con los años se introduce más al interior de España con todo lo que supone Madrid, sin duda el mar y la playa tienen que tener algún tipo de valor y significado especial.

¿Qué te atrae de ese espacio que te ha llevado a fotografiarlo estos años?

No hay ningún gran motivo detrás. Me interesa el mar como cliché fotográfico. Viéndolo en conjunto, desde que empecé a fotografiar diariamente sin un proyecto definido he ido desarrollando un cosmos visual muy amplio. El mar ha sido una forma de acotar este cuerpo de trabajo para esta muestra. Utilizarlo como tema es una decisión de partir desde un lugar reconocible y armar un hilo conductor sencillo que deje el protagonismo al lenguaje. A veces me da miedo haberle dado un peso excesivo y que haya quedado como un mero ejercicio de estilo. Tal vez tuve que arriesgar y haber roto el tema, haber hecho algo más arriesgado y salvaje, ya llegará, de momento necesito seguir aprendiendo y madurarlo más.

Para mi este proyecto ha sido como llegar una puerta, abrirla y quedarse en el umbral. Creo que he llegado a un lugar interesante, pero ahora empieza el camino excitante de verdad.

Mar 03

Y una vez has llegado al límite de España que es la playa (o los Pirineos), y te has perdido por él hasta poder soñarlo a base de fotografías, ¿Cuál va a ser el siguiente destino? ¿Encontraste durante este tiempo por la playa algún barco en el que zarpar?

Quiero seguir desarrollando este lenguaje y últimamente me seduce mucho la idea de lo subalterno y las teorías de Gramsci. También desde hace dos o tres años tengo ganas de hacer un proyecto con un amigo usando fotografías extraídas de las redes sociales, me gustaría continuar con El Norte, seguir publicando fanzines… He dejado la galería que me representaba, quiero aislarme un poco y simplemente trabajar a mi ritmo.

En unos días se inaugura en Barcelona una exposición de la que me siento muy orgulloso por participar, se titula La contrarrevolución de los caballos y está comisariada por Marta Echaves en el Centro Can Felipa, ¡Muy recomendable!

Página web| Ingacio Navas

Información sobre la exposición | Centro Huarte

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