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Fujifilm Finepix x100: lo que sabemos hasta ahora

Fujifilm Finepix x100: lo que sabemos hasta ahora
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Nos vamos acercando a la recta final del lanzamiento de la Finepix X100, y la espectación creada alrededor suya es cada día mayor. Si habéis leído nuestros artículos anteriores os podéis imaginar por qué, y es que parece diseñada para atrapar los corazones de los fotógrafos de toda la vida, con una estética y una operativa que parece llegado de hace varias décadas, y un corazón puesto al día.

Desde nuestra última referencia, el pasado mes de Septiembre, Fujifilm ha caldeado el ambiente con muchos mensajes en Twitter y vídeos de Youtube de sus “chicos Fuji“. Algunos de estos vídeos son los que podéis encontrar acompañando al post.

Mirando las especificaciones, nos encontramos con características excelentes, pero similares a las que podemos encontrar en otras compactas de objetivo fijo del mercado: sensor APS no estabilizado de 12’3Mpixels, pantalla de 2.8” y 800×600, vídeo a 720p, 5fps, y un tamaño similar al de una cámara EVIL con una lente pancake.

Entonces, ¿qué nos ofrecerá esta compacta, teniendo en cuenta que se situará en la peligrosa franja de los mil euros? Sin haber tenido la suerte de probarla, me atrevería a decir que da unas sensaciones de vieja cámara telemétrica mucho más cercanas que las que puedan proporcionar las propias compactas digitales de Leica, por ejemplo.

Viendo las últimas informaciones, sabemos que tiene un empaquetado de lujo (”no vas a querer tirar la caja“, dicen los chicos de Fuji), que tiene todo tipo de diales (no hay que tocar ningún botón para fijar exposición, apertura y velocidad), y que (como podéis ver en los vídeos) incluso el sonido de las ruedas y del obturador parecen cuidados para darnos una experiencia lo menos digital posible.

Si aún estéis pensando que todo eso ya lo podemos encontrar en otras cámaras que ya existen, la diferencia la encontramos en su visor híbrido. Esta palabra no está elegida al azar, y es que Fuji ha encontrado una interesantísima alternativa a los visores ópticos y electrónicos.

En el frontal del cuerpo encontramos un pequeño conmutador que, en su posición “digital“ nos permite usar el visor como un EVF estándar, con sus 1.4Megapixels, y su generoso tamaño. Cambiándolo al modo de trabajo “tradicional“ nos encontramos en un mundo nuevo: se destapa el visor óptico y, utilizando un prisma (de una manera que nos recuerda las reflex, y especialmente a las de espejo translúcido de Sony), se superpone sobre él la información del visor electrónico.

De esta curiosa manera tenemos una ventana grande y brillante al mundo real, con unas marcas de encuadre, que marcan la parte de la imagen que realmente se va a capturar (“a la telemétrica”), pero con toda la información que puede proporcionar una cámara digital.

Personalmente me hubiera encantado que de alguna manera se sobreimpresionara también una pantalla partida de enfoque manual, pero nos tendremos que conformar con un punto de enfoque que podemos mover por la pantalla (parece que ahí se acaba la magia telemétrica). En su lugar, podremos utilizar una escala de distancias para preenfocar, y por supuesto siempre podemos volver al modo EVF para afinar el enfoque manual como en cualquier compacta de gama alta.

Sobre el objetivo, partiendo de que es un Fujinon 23mm f/2.0 (equivalente a un angular estándar de 35mm en cámaras de formato completo), sabemos que tendrá un diafragma de nueve hojas, que promete un bokeh suave y agradable. También, tendrá posibilidad macro de hasta 10cm de distancia, y en general el fabricante asegura que ha echado los restos en ofrecer la máxima calidad posible incluso a plena apertura.

Otra innovación curiosa es el filtro ND integrado de tres puntos de exposición, que nos permite tomar imágenes a plena luz del día con aperturas muy altas o velocidades muy lentas. Aunque la velocidad mínima de disparo, de 1/4000”, es bastante buena para una compacta, este filtro será útil cuando queramos tener la mínima profundidad de campo en un día demasiado soleado.

Fujifilm x100 (vista superior)

Sin haber visto aún ninguna prueba, y pendientes todavía de ver cómo entra la cámara en el mercado, ¿cómo quedará frente a la competencia? Yo la ubicaría en el punto en que se tocan tres mundos:

  • Por un lado tenemos a los que tienen un equipo de gama alta (una reflex con un buen juego de objetivos), y quieren algo para llevar encima, o para callejerar, con la máxima calidad posible. En ese caso la competencia serán el resto de compactas APS de foco fijo, como las Sigma DP o la Leica X1, aunque esta última será la que más sufra con el lanzamiento de la Finepix, debido a su elevado precio.
  • Por otro, para los que busquen una cámara moderna, adaptable, y que pueda funcionar como equipo principal, tenemos las cámaras EVIL. Una Sony NEX con su 16mm, una Panasonic GF2 con su 14mm, o incluso una “obsoleta” Olympus E-P1 con su 17mm, por ejemplo, chocan frontalmente con la apuesta de Fujifilm en varios de sus frentes (diseño retro, tamaño, calidad de imagen, etc.).
  • Por último, para los que quieran la experiencia completa, quizá puedan estirar un poco más su presupuesto y buscar una telemétrica digital de segunda mano. Si nos olvidamos de los objetivos “pata negra” y de la M9, podemos encontrar a precios interesantes las primeras incursiones en el mercado de Leica y Epson que, si bien no van a poder competir tecnológicamente con las cámaras actuales, ofrecerán una experiencia de uso mucho más auténtica.

Esperamos que con este resumen os encontréis más preparados para digerir los ríos de información que fluyen por esta cámara, y haya quedado un poco más claro de dónde ha venido tanto ruido. A falta de un par de meses para tenerla en nuestras manos, os puedo asegurar que este pequeño capricho aún va a dar mucho que hablar.

Más información | Finepix x100 (web oficial de Fujifilm) | Digital Photo Review (preview)

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