Compartir
Publicidad
Publicidad

Busco fotógrafo aficionado para las fotos de mi boda

Busco fotógrafo aficionado para las fotos de mi boda
Guardar
77 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hoy estaba paseando por un foro de esos de novias y he encontrado un mensaje que me ha dejado un tanto aturdida. Más o menos rezaba algo así como: busco fotógrafo aficionado para las fotos de mi boda. Inmediatamente he puesto el grito en el cielo y lo he compartido con mis colegas para no quedarme con ello dentro.

Pasados varios comentarios, un amigo me ha dejado un mensaje que ha sacado a relucir varios sentimientos contradictorios que tengo al respecto de su reflexión. En él, aparte de estar en contra de la petición de los novios por no querer contar con un profesional para ahorrarse dinero, hasta aquí vamos bien, comentaba cómo pueden convivir en una boda el fotógrafo profesional y el fotógrafo aficionado amigo o familiar de la pareja.

Y ahí es donde mis dudas han comenzado a pedirme a gritos que intentase reflexionarlo en un artículo. Conozco a varias personas que actualmente trabajan como fotógrafos de boda, que comenzaron en ello porque en las bodas de sus amigos sus fotografías, que hacían por pura amistad o por desarrollar esa creatividad que llevaban dentro, gustaban más que las que hacía el fotógrafo profesional.

Desconozco si realizaban esas fotografías desde una posición que no alteraba el trabajo del profesional contratado, es decir, desde el anonimato y en la distancia, aunque sí me consta que otros lo han hecho de forma discreta. Lo digo porque a veces ese amigo, esa prima, ese cuñado como jocosamente se le llama, tiende a entorpecer el trabajo que los profesionales estamos realizando.

Muchas veces se juega a querer realizar fotografías mejores a los que el profesional está realizando. Otras veces se hace de manera inconsciente. Y en este punto sería interesante reflexionar sobre la ingenuidad del amante de la fotografía cuando está empezando. Pero no nos desviemos, recuerdo la boda de un primo mío, me dijeron que si les hacía las fotos. En ese momento no me dedicaba a la fotografía de bodas al 100%. Preferí dedicar ese día a estar con la familia y les dije que buscasen a otro profesional. En la boda ni hice fotos con el móvil.

La implicación emocional del fotográfo en una boda y sus consecuencias

Muchos me dirán que hacer fotos aún habiendo una persona contratada no hace daño a nadie, que tampoco es para tanto, pero posicionarse y dejar que otros hagan su trabajo yo lo llamo coherencia. Hace unos meses, y aún habiéndolo meditado, terminé haciendo las fotografías de boda de mi única prima hermana. No sé si me arrepiento o no. Sé que hay fotografías de momentos puntuales que otro compañero no habría sacado con tanto cariño, mejores a lo mejor, pero no con tanto cariño. Quizá con ello me esté comiendo mis palabras, pero también sé que a pesar de todo no di el 100% porque había muchos factores que interrumpían la concentración.

En este caso, hemos dejado de lado la reflexión en torno al aficionado para entrar en la implicación emocional y sobre todo ambiental de una boda de una persona que es familiar o amigo muy directo. Tenía que estar pendiente de las fotos, pero a la vez de disfrutar sentimentalmente de aquel momento único, estar pendiente también de la familia, de estar con ellos sin la cámara de por medio. Por tanto no es lo mismo que cuando hago un trabajo para unos novios que me han contratado, no conozco a nadie excepto a ellos y no tengo distracciones. Para que tampoco nos pongamos nerviosos, quiero aclarar que tenía el apoyo de mis compañeros, con lo cual se pudo cubrir la boda sin problemas. Pero ese sentimiento y reflexiones quedan ahí para que lo pensemos todos un poco.

Por todo ello sigo reivindicando que los profesionales sean quienes se encarguen de la fotografía en una boda, y que los aficionados asistentes que quieran hacer fotos sepan no interrumpir su trabajo. Que los novios valoren qué fotos quieren tener y qué importancia le dan a sus recuerdos. Pero sobre todo que no le echen tanta cara como para pedir los servicios de un aficionado, por muy bueno que sea, en un foro de internet. Ahí lo dejo.

Foto César Larrosa de nuestro grupo de Flickr

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos