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El placer de abrir el cajón de las fotos

El placer de abrir el cajón de las fotos
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Permitidme que hoy, tras un largo puente casero, me ponga melancólico. Y no es que yo sea defensor de lo analógico, ni mucho menos, ni que eche de menos el carrete. Me encanta la tecnología y me encanta que el mundo de la fotografía avance, pero hay algo que si echo de menos.

Echo de menos llegar a casa y poder abrir el cajón de las fotos. Ese cajón donde guardamos fotos con 10, 20 o 30 años que nos hacen recordar nuestra infancia o momentos de nuestra vida que ya no recordábamos, y echo de menos que esas fotos estén estropeadas, viejas, con las esquinas dobladas, con arañazos e incluso sin color. Echo de menos que se note el paso del tiempo.

Y es que creo que uno de los peores defectos que podemos tener los fotógrafos actuales, entre los que me incluyo, es el de no imprimir nuestras fotos. Y esto, evidentemente, es debido a la inmediatez que nos ofrece la tecnología digital. ¿Para que imprimir las fotos si ya no nos hace falta? Pues ahí está el error.

Y diréis, pues vaya tontería. Ahora, y en el futuro, se podrá hacer lo mismo. Enciendes tu disco duro y listo, puedes recordar los momentos y disfrutar de las fotos exactamente igual. Si, pero precisamente esto es lo que creo que deberíamos evitar.

Foto | Manolo Toledo

Nos jactamos de tener gigas y gigas de fotos, perfectamente ordenadas (o no, como en mi caso), y de comprar cada vez discos duros mayores, y que a golpe de click podemos verlas, incluso en nuestros móviles de última generación, pero no es lo mismo. Que la fotografía digital haga innecesario imprimir nuestras fotos para verlas no debe de condicionarnos para no hacerlo. Os aseguro que la sensación no es la misma cuando vemos una foto en una pantalla que cuando las tocamos físicamente y notamos como el tiempo ha hecho de las suyas.

Y esto no es una queja, ni una crítica a la fotografía digital, más aun cuando la tecnología digital nos está permitiendo mantener intacta la fotografía original, simplemente es una reflexión en voz alta para que no dejemos de imprimir nuestras fotos. Creo que mantener ese cajón de fotos, procedan del analógico o del digital, y contemplarlas a lo largo del tiempo, es un placer que no deberíamos permitirnos el lujo de perder.

antigu

No se que pensareis vosotros, pero yo, desde que uso digital, tengo muchas más fotos, pero imprimo mucho menos, así que habrá que ponerse manos a la obra porque yo, quiero mi cajón de fotos.

Foto de cabecera | Manolo Toledo

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