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Panasonic Lumix DMC-FZ100 una bridge con una grabación en HD excelente

Panasonic Lumix DMC-FZ100 una bridge con una grabación en HD excelente
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Las bridge, como su propio nombre indica, se encuentran a medio camino de muchas cosas. No son una cámara compacta y tampoco es una réflex, aunque se intentan acercar a ambos extremos. Intentando alcanzar las funcionalidades de una réflex, pero a un precio mucho más asequible, la Lumix DMC-FZ100 de Panasonic presenta una serie de luces y sombras que vamos a pasar a revisar en esta entrada.

En un principio nos encontramos ante una cámara muy cómoda que aunque esté enteramente fabricada en plástico, su tacto es agradable llegando a recordar a cámaras réflex de gama baja. Resulta muy manejable y todos los controles se encuentran muy bien situados siendo de fácil acceso a la hora de sacar fotos con ella. Como siempre me ocurre en estos casos, y esto ya es una sensación personal, no consigo acostumbrarme nunca a su visor electrónico. Para gustos están los colores, pero siempre me encuentro forzando la vista para intentar distinguir si todo está correctamente enfocado o no.

Tal como me ocurre en este tipo de cámaras, me resulta más sencillo tener muy claro todos los modos de disparo que me proporciona la cámara, antes que intentar trabajar en modo completamente manual. En situaciones donde tengas que actuar rápido, su ruleta y diferentes controles no te permitirán resolver la situación. Pero tal como suele ocurrir en estos casos, la cámara dispone de multitud de opciones y solo necesitas tener claro cual utilizar dependiendo de la situación.

Los datos técnicos y pequeñas sensaciones


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Pasando a datos numéricos de la cámara, esta posee un sensor CMOS de 14 megapíxeles y Zoom Leica de 24 aumentos. Esta bridge de Panasonic nos permite incluso manejar ficheros RAW y grabar vídeo en alta definición. Posee luz de ayuda al enfoque y un control lateral para elegir entre los diferentes modos de enfoque, su flash tiene un alcance máximo de 1,8 metros. Su objetivo Leica nos permite una variación desde una angulares 25 milímetros hasta los 600 milímetros con el zoom al máximo. La apertura del mismo va desde los f2.8 hasta los f5.2.

En el tiempo que llevo con la cámara y lo que he podido disfrutar de ella me ha llevado a preferir trabajar en modo de enfoque manual y tirar del botón de enfoque que tiene para este modo en el lateral del objetivo. A fin de cuentas me resultaba más rápido en enfocar de esta manera que funcionando en autofocus. Tal vez sean simplemente sensaciones de este redactor, pero cuando intentaba retratar a gente manteniendo una conversación si se daba el caso de un movimiento brusco por parte de alguno de los retratados, siempre me encontraba con que el autofocus se hacía un pequeño lío y como resultado tenía una bonita foto desenfocada.

La pantalla articulada, las ráfagas y la grabación en HD


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Los problemas que comentaba anteriormente sobre su visor electrónico, se solucionaban completamente con su estupenda pantalla abatible trasera. Sus tres pulgadas y casi medio millón de píxeles de resolución aportan una calidad más que notable, que notarás y mucho a la hora de grabar vídeos en HD. La cámara dispone de un modo de resolución inteligente (denominado así por Panasonic) que nos permitirá estirar los 24 aumentos de su objetivo hasta los 32. Aunque no resulte molesto, hay que tener cierto cuidado, ya que a estos aumentos la trepidación en las fotos puede dar algún que otro susto a la hora de revisar la fotografías.

Entre el botón de encendido y el de grabación de la cámara existen uno que nos permite elegir el modo ráfaga que queramos utilizar. Esto dependerá en mayor o menor medida de la capacidad de la tarjeta que montemos en nuestra cámara, y como no, la velocidad de escritura que nos permita la misma. Como dato curioso decir que la cámara nos muestra los resultados agrupados. Así si estamos viendo las fotografías que hemos sacado y llegamos a una ráfaga, la cámara realizará un suave “slide” de todas las fotos que compongan dicha ráfaga.

Como ya he dicho anteriormente, la cámara graba en alta definición a una resolución máxima de 1080i (1920×1020 píxeles) con un refresco de cincuenta fotogramas por segundo y una tasa de 17 Mbps en formato AVCHD. Si queremos economizar el espacio de nuestra tarjeta podemos bajar estos valores hasta los 720p. El video es a mi entender uno de los puntos fuertes de esta cámara y si gustas de sacar vídeos, la cámara no te decepcionará lo más mínimo.

Conclusiones


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Nos encontramos ante una cámara notable generalmente hablando, hay que comprender que nos encontramos ante una compacta que aspira a acercarse a lo que debería ser una réflex, por lo que sería injusto valorarla enteramente bajo este prisma. La cámara tiene un precio asequible que puede resultar ideal para todo aquél que busque una cámara pequeña, manejable, pero con posibilidades de grabación de video a una calidad más que aceptable.

Evidentemente posee puntos negativos que se pueden achacar a este tipo de cámaras, pero resulta la cámara perfecta para unas vacaciones o la inmortalización de un evento familiar. Si no buscas una réflex y quieres algo más que una compacta, esta Lumix con óptica Leica es una opción muy a tener en cuenta.

Más Información | Panasonic España

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